Qué ver en Baiona, la real: 19 planes imprescindibles para veranear «galician style»

Baiona fortaleza

Lo que hoy conocemos como Baiona no tiene más de 8 siglos (que ya es), cuando el Rey Alfonso IX (rey de Galicia y de Castilla) allá por el año 1201, la independizó del Monasterio de Santa María de Oia y le dio el nombre de Baiona. Con el nombre llegaron varios privilegios reales, como el del comercio marítimo.

De la original Ezarana queda hoy el nombre a una calle y al club de fútbol local. No así de la relación de Baiona con la navegación, que un par de siglos después supondría el gran hito histórico de la localidad: la llegada de las primeras noticias del viaje de Colón a las Indias y sus descubrimientos. Y que hoy en día se celebra en la forma de regatas (la Príncipe de Asturias – no, princesa no, vaya usted a saber por qué – está considerada una de las tres regatas más importantes de España) y de una de las fiestas de recreación histórica más populares de todas las Rías Baixas: la Arribada.

Arcos de Baiona Rias Baixas

Pero Baiona es más que eso: destino de veraneo favorito de gallegos y foráneos, tiene un buen puñado de cosas que ver y hacer. Y, además, se pueden hacer casi todo el año (aquí en cuanto sale un poco de sol nos vamos a pasear a la playa o a tomar un helado al paseo). Así que allá vamos:

Planes en Baiona: qué ver ver y qué hacer durante todo el año

Advertencia: todo esto lo puedes hacer durante todo el año. A veces llueve, a veces no. Y además tienes un montón de cosas más que hacer en los alrededores que te pongo más abajo y que también molan un mundo. La mayoría son en exteriores, pero no todas. Avisado queda.

Recorrer la fortaleza de Monterreal

Uno de los lugares icónicos de Baiona es la fortaleza. Originalmente se asentaba aquí la villa de Baiona desde que los Reyes Católicos les permitiesen el privilegio para defenderse de las incursiones piratas.

Hoy es el Parador de Baiona, hotel de lujo con mobiliario de época y buenas vistas, que comparte acceso con el club de yates. Aunque habrá quien te diga que no se puede entrar porque es un hotel, contéstale que sí se puede. ¿Por qué te lo dicen? Pues porque se les llenaba de coches y decidieron hace ya algunos años cobrar el acceso a pie y andando (cobro que te podías descontar en un café en la cafetería o alojándote allí mismo, por cierto). Pero entrar se puede y el recorrido merece la pena tanto por las vistas como por el lugar, que conserva todo el perímetro de muralla, torres y baterís

¿Recomendación? Ojo con las cuestas porque hay que llegar hasta arriba y he visto a algunos hacérselo en chanclas. También puede pasar que haya una boda en el Parador y que limiten el acceso, pero ya es más raro. El recorrido entero dura una horita y algo, así que si vas a subir a pie lleva cambio para tomarte algo arriba o comer.

Paseo parador Baiona

Y ahora recorrerla por fuera

Alrededor de la península de Monte Boi, donde se encuentra la fortaleza de Monterreal, hay un sendero muy bonito y tranquilo por el que pasean desde ciclistas a familias y que se ha convertido en uno de los imprescindibles en Baiona incluso cuando vas a pasar la tarde nada más. A diferencia de la fortaleza, es gratuito todo el año el acceso y aunque tiene algunas cuestas y escalones no tiene mayor dificultad (aunque es igualmente largo porque rodea toda la fortaleza en un circuito circular).

Aquí podrás ver el océano infinito, las murallas desde abajo, algún rincón raro de santos y ofrendas al mar, muchas aves y la parte inferior de la muralla. También hay unas antiguas cetáreas convertidas en piscinas de talasoterapia con chorros, pero me temo que actualmente no funcionan. Y es el mejor acceso para alguna de las playas escondidas de Baiona, como la de Os Frades.

Dar una vuelta por el casco histórico

El casco histórico de Baiona fue declarado conjunto histórico-artístico por la Xunta de Galicia en 1993. Y, aunque te lo pongo en la lista ya sabía que lo ibas a recorrer sí o sí porque es donde se encuentran la mayoría de restaurantes, bares y tascas de Baiona. Es un lugar divertido y lleno de vida en los meses de verano y en los fines de semana en horario de comer, por lo que verlo sin casi gente es un lujazo.

Además de los sitios del beber y del comer, la parte antigua de Baiona es fácil de ver y tiene unas cuantas capillas del siglo XVII (la de San Juan solo abre en Semana Santa y las fiestas de San Juan, así que aprovecha si estás por la zona), la excolegiata del siglo XIII y el Convento de las Madres Dominicas, un buen número de casas señoriales (como el que es hoy ayuntamiento de Baiona, del siglo XVIII o la del Deán Mendoza, hoy café, restaurante y pequeño hotel) y el Crucero de la Santísima Trinidad (cruz gótica del siglo XV y templete renacentista con gran relevancia en la historia de la localidad).

calles de Baiona la Real

Y comprar los dulces de las Madres Dominicas

No puedes decir que has estado en Baiona si no has intentado comprar los dulces que preparan las Madres Dominicas en el Convento del mismo nombre y fundado en 1547. Hablamos de un convento de clausura y, aunque se puede visitar la iglesia en horario de misas (el altar mayor es barroco y está dedicado a la patrona de Baiona, Nuestra Señora de la Anunciación), a las monjas no se las veía y los dulces se compraban a través de un torno en el lateral.

Hoy en día abren un pequeño despacho en la portería donde venden tartas y dulces de almendra. Ya me contaréis qué tal están, suelen ser deliciosos.

Parar en el Museo Casa de la Navegación

A un paso del paseo y escasos metros de la Casa del Deán Mendoza, escondida entre las terrazas de restaurantes y bares, se encuentra la Casa de la Navegación. Un pequeño museo inaugurado en el 2015 para contar la historia de Baiona y de su relación con la navegación mundial. Está además en una de las casas históricas de Baiona, la Casa Carbajal.

La entrada es de 2€ pero puedes comprar la entrada combinada con visita a la Carabela Pinta por 3€ que creo que merece la pena.

Tomarse un helado en el paseo

En Baiona las heladerías abren todo el año. Vale, no todas, pero sí te puedes tomar un helado casi cualquier día del año. Y no te hablo de helados de esos de marca internacional ultraprocesados, sino de heladerías heladerías, de las de verdad. La variedad además suele incluir todo tipo de cosas, desde el helado de Pitufo (ya casi desaparecido) a los clásicos de leche merengada, nata o chocolate a cosas más modernas y en tendencia (cambian cada temporada) y paletas artesanas.

Fiaros por la cola y pediros algo rico rico para tomar mientras paseais mirando al mar.

Hacer una ruta de esculturas por la historia de la localidad

En Baiona hay unas cuantas esculturas curiosas. Empezamos por el monumento a Alfonxo IX, quien fundó Baiona como Villa Real, y que está justo delante del puerto pesquero, y  podemos seguir por el monolito de la Arribada, en la Plaza Pedro de Castro (una roca de veinte toneladas con una carabela esculpida en el frontal y justo delante de la Casa de la Navegación).

Ya del otro lado del paseo, los arcos blancos sostienen el Azulejo de la Arribada y el mural que refleja las rutas que traían las nuevas del descubrimiento del Nuevo Mundo, primero a Baiona y poco después a Lisboa. Justo detrás está el Pozo de la Aguada, que rememora el lugar donde los tripulantes recargaron agua fresca para continuar su ruta hasta el puerto de partida de la expedición.

Cruzando hacia el pie de la muralla de Monte Boi, se encuentra el Monumento encuentro entre dos Mundos (del escultor Magín Picallo). Y continuando al borde del mas dos monumentos:el dedicado a Diego Carmona y Vasco Gallego (quienes completaron la primera circumnavegación del globo terráqueo) y la Estatua de Pinzón (un regalo de Palos de la Frontera, localidad con la que está hermanada Baiona).

Visitar la Carabela Pinta

Mientras escribo esto no sé si la carabela Pinta se podrá visitar ahora mismo. Cada cierto tiempo la llevan a revisar y reparar para que esté siempre en el mejor estado y puede que no esté en tu visita. Aún así, es fácil de ver si está, casi desde cualquier punto del paseo de Biona. El barco es una reproducción construida en 1993 con motivo del V centenario y tiene un pequeño museo interior con figuras que representan a las personas que viajaron en ese famoso trayecto de vuelta a Europa y reproducciones de los metales, alimentos y animales hallados del otro lado del océano.

La entrada es de pago, pero como os decía antes, hay una entrada combinada con el museo y creo que merece la pena ir a conocerlo.

playas Baiona con parador a fondo

Ir de playas

Hablamos de vacaciones y estamos en las Rías Baixas, así que las playas no pueden faltar aquí. Baiona cuenta con seis playas con bandera azul: de izquierda a derecha si tenemos el océano (y la fortaleza) en frente:

  • Concheira, a la izquierda de la fortaleza a la altura de las canchas de baloncesto,
  • Frades, escondida en el paseo que da la vuelta a la fortaleza,
  • Barbeira, entre el club de yates y el paseo que da la vuelta a la Fortaleza por debajo, con acceso a un lado del club,
  • Ribeira, a la derecha de la fortaleza justo a pie del paseo,
  • Santa Marta, en dirección hacia A Ramallosa muy cerca de la gasolinera
  • y Ladeira, a continuación, la más amplia de Baiona y entre las favoritas de la localidad.

¿Recomendaciones? Aquí no se reservan sitios en la playa (hay quien siempre se coloca en el mismo sitio, pero eso de bajar sillas o toallas para guardar espacio ni se te ocurra), tampoco se puede fumar (en ninguna) y las mascotas no están bien recibidas durante el horario de baño (aunque pasear por la playa con el perro es bastante habitual al atardecer o en invierno).

Coger la bicicleta y seguir los pasos del Camino Portugués por la costa

Baiona forma parte del Camino de Santiago, concretamente del Camino Portugués por la Costa, uno de los Caminos del Sur del Noroeste Peninsular y que pasa por sitios tan especiales como A Guarda, Vigo, Pontevedra, Redondela o Ponte Caldelas. Esta ruta, que se puede hacer a pie desde Oporto (o desde antes si arrancas en el Camino Portugués de interior), además cuenta aquí con una ciclovía que hace las delicias de los peregrinos pero también de los visitantes que buscan una forma relajada y bonita de recorrer la costa.

La ciclovía pasa al lado de lugares espectaculares como el faro de Cabo Silleiro, Oia o la desembocadura del río Miñor, así que no descartes alquilar unas bicicletas y explorar la zona más a fondo (las recomendaciones que te pongo más abajo para ver cerca de Baiona se pueden hacer en bici).

Pregunta en tu alojamiento por este servicio (en el Talaso sé que tienen) o llama a los chicos de MVico que también alquilan eléctricas e infantiles. También hay un sitio de reparación de bicis en A Ramallosa que es todo un referente (y creo que también vende) que seguro que os puede informar, se llama Palacios y está al lado de la rotonda).

Virgen de la Roca Baiona

Subir a la Virxe da Roca

La Virgen de la Roca o Virxe da Roca es una gran escultura de granito de unos 15 metros de alto construida en 1930 por el arquitecto Antonio Palacios y que tiene la cara y las manos en mármol blanco (estas del escultor Ángel García). En su mano derecha, una barca hace las funciones de mirador al que puedes acceder por una escalera interior (hay que pagar entrada).

Las vistas del océano atlántico, subas o no a la barca, son impresionantes.

Disfrutar de los iconos de la gastronomía gallega

A ver, que en Galicia se come bien es indiscutible y en Baiona hay algunos sitios muy buenos para probar algunas de las cosas más ricas de Galicia. ¿Hay también algún sitio regulinchi? Pues también. Pero aquí el que no es bueno no sobrevive y hay sitios como el Mosquito, el Túnel o el Rocamar que llevan aquí por lo menos unos cuarenta años. ¡Ojo! Que hay más y muy buenos en su mayoría.

Para comer: mariscos de temporada, picoteo del clásico (calamares y chipirones fritos, croquetas, navajas a la plancha…) y los arroces de pescados (muy especialmente el de bogavante) suelen estar en la carta.

arroz de marisco y pescado

Y de las fiestas populares

En Baiona hay unas cuantas fiestas que deberías meter sí o sí en tu agenda:

  • la Arribada, una fiesta de recreación histórica que transforma la villa en medieval para recordar la llegada de las nuevas del Descubrimiento a bordo de la carabela Pinta
  • la fiesta de la Anunciada, que no tiene nada que ver con el anuncio de la llegada a América, sino que es la fiesta patronal en honor a Nuestra Señora de la Anunciada, patrona de la villa y que viene acompañada de procesiones, conciertos y danzas tradicionales

¿Hay más? ¡Por supuesto! Semana Santa, San Juan, cualquier excusa en verano y «casi» cualquiera en invierno traen a la villa música, teatro y actuaciones especiales.

Eso sí, celebran el día del turista a finales de Agosto y ahí además encontrarás visitas gratuitas, teatralizadas, viajes en barco, actividades para niños, etc.

Intentamos subirlas todas a Troulanda, así que si prefieres revisar antes de ir qué se cuece en Baiona durante las fechas de tu viaje, echa un vistazo a la web de vez en cuando.

Dónde dormir en Baiona

En Baiona el primer lugar que se te viene a la mente es el Parador. Y sí, es un lujazo de hotel, así que siempre merece la pena ver si hay alguna oferta. En temporada de bodas puede ser difícil encontrar habitación los fines de semana, pero nunca se sabe.

Otra opción recomendable, sobre todo por las vistas, es la parte «glamping» del Camping (la que llaman Bungalows deluxe). Pequeños apartamentos todos con vistas al mar y con acceso a una playa súper especial. También se puede complicar en verano, pero reservando con tiempo o en fechas «raras» nada es imposible.

Y, mi última recomendación es una recomendación que ni siquiera está en Baiona pero que creo que merece la pena: el Talaso Atlántico, del que ya os he hablado alguna vez (y que os recomiendo más abajo también por sus piscinas de talasoterapia) y que tiene una ubiación excepcional si estás de roadtrip por las Rias Baixas o para una escapada relax.

Planes a un paso de Baiona

Si Baiona tiene mucho que ver, sus alrededores no se quedan atrás y como vienes en «modo vacaciones» pues ahí te lanzo unas cuantas propuestas que puedes hacer cerca de Baiona y que estoy convencida de que te van a encantar.

Además, puedes ir a todos ellos en autobús desde Baiona, en bicicleta (el tramo más lejano es el de Oia que son 20 kilómetros, pero todos los demás son menos de 10 kilómetros y con carril bici) o en coche.

Aprender a Surfear en Patos

Puedes aprender a navegar en Baiona (en el club náutico al lado del Parador) y a hacer windsurf en Praia América (en el extremo derecho de la playa) pero si lo que te gusta es el surf, una de las playas favoritas de las Rías Baixas es la de Patos, con ese atardecer sobre Cíes que es in-des-crip-ti-ble (e inolvidable).

Pues en Patos puedes aprender a hacer Surf. Hay tres escuelas aquí, una también da cursos a personas con discapacidad (se llama Quenlla y están en el Point Break) . Todo esto con escuelas oficiales, profesores certificados y con cursos para todas las edades. También te alquilan tablas/equipo si ya tienes conocimientos.

*Creo que hay hasta cursos de kitesurf en Patos, pero eso mejor confirmadlo que no es mi especialidad.

playa de Patos

Tapear en Panxón – Praia América

El binomio Panxón – Praia América crea una de las playas favoritas de la zona. Y además de una playa tranquila, un ambiente familiar y ese rollo de pueblo pesquero anclado en el tiempo, pues hay un montón de opciones de tapeo relax con vistas al mar.

Y ya de paso, te puedes ir a ver el Templo Votivo del Mar en Panxón, que es un icono arquitectónico de la zona, obra de Antonio Palacios (sí, el que diseñó el edificio de Correos – hoy ayuntamiento de Madrid -, el Círculo de Bellas Artes de Madrid o el Casino de Madrid, y la Virgen de la Roca, de la que ya os he hablado antes). Y ya de paso, el arco visigótico, restos del templo original del siglo VI que había a escasos metros.

Comer rosquillas en Gondomar

A ver, que no todo en Gondomar son rosquillas, pero aquí están unas de esas rosquillas imprescindibles y omnipresentes en las fiestas de Galicia: las rosquillas Cristaleiro. Las puedes comprar allí mismo o esperar que haya una verbena en la zona (que tampoco vas a tener que esperar mucho, echa un vistazo en Troulanda y verás que opciones hay y muchas, entre ellas las alfombras florales de Corpus de Gondomar).

A Ramallosa desembocadura Miñor

Ir al cine en A Ramallosa

A Ramallosa tiene un parque fantástico con vistas por un lado al puente románico y, por el otro, a la desembocadura del Río Miñor (espectacular con un buen par de prismáticos para ver aves ya sea desde el parque o desde en frente, por las pasarelas que llevan hacia Baiona).

Pero como buena veraneante, pues una experiencia imprescindible de las vacaciones (da igual la temporada, abren casi todo el año) es volver a un cine de los de antes en A Ramallosa. El Cine Imperial programa una o dos películas distintas cada día y vende las entradas en su pequeña taquilla. Ni venta online, ni entradas numeradas, ni reserva de entradas… en este cine de 1948 lo único moderno son las películas (y a veces ni eso). Todo un lujo hoy en día.

Cíes - embarcadero

Coger el barco para ir a Cíes

Sí, se puede viajar a las Islas Cíes desde Baiona un par de meses al año. Como lo de ir a Cíes se ha vuelto un imprescindible en los viajes a las Rías Baixas, pues te lo pongo también por aquí. Pero te doy todos los consejos, trucos, indicaciones y demás en este artículo sobre cómo es visitar las Islas Cíes y qué esperar.

Deberías saber que en algunos mapas las Cíes aparecen como las Islas de Baiona, así que si no las conoces, apúntatelo en la agenda.

Relajarse en el Talaso

Os he puesto el Talaso Atlántico como una de las opciones para dormir en Baiona aunque no está en Baiona, sino más cerca de Oia, por una razón: se duerme bien, se come bien y tiene una piscina de agua de mar que es un lujo. Algunos me diréis que por qué bañarse en una piscina de agua de mar cuando tienes el mar en frente, pues es que no es poca cosa la piscina del Talaso.

La «piscina» es una gran piscina de tratamiento por chorros e hidroterapia a distintas temperaturas con vistas al atlántico y que además cuenta con sauna/hammam, tratamientos de spa con profesionales altamente cualificados y también con tratamientos médicos y fisioterapia. ¿Y he dicho que tiene un restaurante muy top y que abren todo el año?

Monasterio de Oia Rias Baixas

Viajar al pasado en Oia

Arrancaba este post hablándoos de que Baiona no era Baiona antes del siglo XIII y que dependía del Monasterio de Santa María de Oia. Pues el monasterio de Santa María de Oia todavía existe, se puede visitar (hay que reservar la entrada online con al menos un día de antelación pero los lunes es gratis sin visita guiada y los otros días es de pago con visita guiada) y es un buen sitio para ir a tomar algo al atardecer (antes había más bares en los que tomar algo a lo largo del día pero la pandemia ha hecho estragos con los horarios y los aforos).

Más ideas de visita cerca de Baiona

Como a lo largo y ancho de las Rías Baixas, hay un sinfín de cosas que hacer y que ver cerca de Baiona. Entre las que más me gustan a mí está esta ruta de Baiona a Tui, que puedes hacer en coche o transporte público y con un montón de sugerencias por el camino. O seguir los pasos de los Camiños do Sur (caminos del sur) del Camino de Santiago y visitar sus paisajes más icónicos por la provincia de Pontevedra. Son solo dos propuestas, pero hay mucho, mucho más.

¿Me dejo algo? Cuéntamelo en comentarios.

Descubre más sobre los #Camiñosdosur

Baiona es una de las paradas obligadas de los #CamiñosdoSur en el Camino de Santiago. Estas rutas se pueden conocer más en la exposición itinerante #Camiños do Sur que encontramos a nuestro paso por Baiona hace un par de semanas y que puedes visitar:

  • en Tui durante el mes de Junio
  • en Redondela durante el mes de Julio
  • y en Caldas de Reis en agosto

Una excusa adicional para descubrir las maravillas que tienen las Rías Baixas y cómo se vive el Camino de Santiago en las rutas jacobeas del oeste peninsular.

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