En A Costa da Morte vas a encontrar un sinfín de opciones para dormir, desde cabañas colgadas de los árboles a hostels de diseño, pasando por faros con vistas infinitas y casas rurales de lo más tradicionales. En 2015 empecé una lista de lugares en los que me he ido quedando y por qué me han gustado, junto con las mejores opciones para comer en A Costa da Morte. Hoy la lista es tan larga que he tenido que desdoblar los artículos en dos.
Aquí van un buen listado de opciones para dormir en A Costa da Morte, que conozco personalmente y por qué me han gustado:

Dormir en Carnota
Nosotras aquí dormimos en Pensión Areas en O Pindo (Carnota), un pequeño hotel familiar con un desayuno fantástico (de aquí nos hemos copiado el yogur del desayuno) y habitaciones también muy amplias con balcón y una ubicación espectacular para disfrutar de la playa de O Pindo o hacerse una escapada nocturna a ver la cascada del Ézaro iluminada.
Dormir en Cee
Aunque es una recomendación muy top en general, nosotros dormimos en La Marina en Cee cuando hicimos el Camino. Céntrico, con una muy buena opción gastronómica y con habitaciones muy chulas (sí, también tienen familiares).
En el viaje más reciente, hace tan solo unos días, dormimos en el OCA Insua, un hotel de cadena también muy bien ubicado y con habitaciones más estándar pero cómodas.
Dormir en Finisterre
En nuestro Camino dormimos en el Hotel Mar de Fisterra en Finisterre, con el lujo de amanecer encima del mar con vistas a la Playa de Langosteira.
Nos queda pendiente dormir en un faro: el Faro de Fisterra, que además de un muy buen restaurante y miles de peregrinos buscando el fin del mundo conocido, tiene un pequeño hotel boutique.
Dormir en Lires
Para el viaje de 2015 hicimos base en el pueblo de Lires, donde la famosa puesta de sol de la Costa da Morte. Nosotros no pudimos ver la puesta de sol de Lires (el tiempo no acompañó), pero aún así la ubicación de las Cabañas de Lires es más que recomendable para recorrer la zona. Las cabañas son tres cabañas de madera que están a la entrada del pueblo. Una especie de híbrido entre el rural chic y el turismo rural tradicional.
Cada cabaña está decorada de un color distintivo y tiene su propio nombre. Hay espacio como para unas 4 personas por casa y puedes hacer vida independiente (tienen cocina, tele, baño), aunque os recomiendo que le preguntéis a Inés sobre la zona. Además, hay piscina, tienen en la parte de atrás animales de granja y un circuito de multiaventura con recorridos para niños y adultos; y admiten mascotas.
Además, hace un par de años abrieron aquí LiresCa, una antigua casa de labranza reconvertida en un hotel de 8 habitaciones y un pequeño restaurante donde preparan todo con un gusto maravilloso. Os cuento en este post por qué además es uno de mis favoritos para comer en la zona.
Dormir en Mazaricos
En Mazaricos, nosotros dormimos varias veces en Casa Jurjo en A Picota, un alojamiento con unas habitaciones enormes y muy cómodo para explorar Mazaricos o para descansar maravillosamente después de la primera mitad de camino a su paso por A Costa da Morte o antes de pasarte el día explorando cascadas..
Dormir en Muxía
Durante el Camino de Santiago, nosotras dormimos en Muxía en el Albergue Bela Muxía, híper céntrico y con un buen número de premios de arquitectura a sus espaldas. Es un hostel pero las habitaciones individuales de estilo industrial son muy top.
Dónde dormir en Vimianzo
En nuestro último viaje hicimos base en Casal de Cereixo, una casa rural tradicional de estilo rústico y con uno de los mejores recomendadores de planes e ideas que nos hemos encontrado recientemente.
Otros alojamientos por la zona
Existen numerosas casas de turismo rural por la zona, prácticamente en cada pueblo de la comarca. Además, para el que busque un formato más «urbano» hay hoteles en la zona de Muxía y en Cee, por ejemplo, e incluso tienes un Parador (compromiso a raíz de la catástrofe del Prestige, con una decoración moderna y una ubicación privilegiada para desconectar del mundo mundial, por cierto también se come muy bien).
Y para los que vienen por el camino, hay varios albergues privados, pero los públicos, como el de Olveiroa, que está en un núcleo de casas reformadas muy interesante, merecen también una visita (aunque no os podréis alojar más de una noche).
Además de que te puedes alojar en dos faros impresionantes: el Faro de Lariño y el Semáforo de Finisterre. Dos hoteles boutique únicos y en un entorno mágico, muy diferentes el uno del otro y que te van a sorprender.




