Además, en los últimos años han renovado las habitaciones y ofrecen alquiler de bicicletas, todo un servicio top porque justo por delante pasa el corredor ciclista, que te permite ir desde allí a Baiona o incluso hasta A Guarda a pedales. Si no quieres ir tan lejos, tienes muy cerca el faro Silleiro y el bonito rincón de Oia con su monasterio y sus casas de piedra junto al mar.
Además de las piscinas de agua de mar (necesario reservar) que puedes disfrutar todo el año, cuenta con su propia piscina al aire libre y solarium, abiertos en las temporadas de verano. No os pongo fotos porque no están permitidas en las zonas de SPA, pero os diré que el circuito tiene unas magníficas vistas sobre la costa, que en esta zona es golpeada salvajemente por el océano Atlántico.
Totalmente recomendado para:
- Una escapada relax en pareja (o sola o con amigas) en plan desconexión y mimarse bien
- Explorar más a fondo las Rías Baixas con vistas al salvaje Atlántico
- Una escapada en familia con niños a los que les guste comer bien (y adultos a los que también)
- Un roadtrip por Galicia (en cualquier época del año)
Más fotos
