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Qué ver en Tomar: tras los pasos de los templarios en el centro de Portugal

Qué ver en Tomar, Portugal

Dicen por ahí que no existe una buena teoría conspirativa si no están involucrados de alguna forma una sociedad secreta y la banca (suiza, preferiblemente). Quizás por ello nos generen tanta curiosidad los templarios: mezcla de ejército, religión y banca, y con tanta fuerza como para derrocar a un papa (o un rey) si se lo proponían (olvídate del Código DaVinci, los de verdad eran mucho más interesantes). Y por eso no te puedes perder una visita a Tomar, capital templaria del centro de Portugal.

Bueno «por eso» y por mucho más: esta bonita villa de calles estrechas y adoquinadas, tiene muchas más cosas que ofrecer y algún que otro secreto escondido a simple vista. ¿Mi recomendación? Resérvale tiempo a Tomar en tu viaje por el centro de Portugal, que lo vas a disfrutar un montón.

Te cuento por zonas, mis imprescindibles de Tomar:

imprescindibles de Tomar, Portugal

Los dominios templarios

Como te decía antes, pocas historias reales generan tanta curiosidad y dejan volar tanto la imaginación como la de aquellos sacerdotes soldado que, tras acompañar de protección a los fieles en la Primera Cruzada, se convertirían en la orden religiosa más poderosa del mundo. 200 años bastaron para transformarlos en el enemigo público número uno y borrarlos de la faz de la tierra. O, al menos, eso es lo que nos han contado… #modoConspiraciónON

Pero, ¿cómo llegaron los templarios a Tomar? En el siglo XII, los templarios ayudaron al primer rey de Portugal (ya os hablé de Afonso Henriques en Guimaraes y Coimbra las primeras capitales del reino) en la reconquista del territorio y éste les «agradecería» la ayuda con los terrenos en los que hoy encontramos Tomar. Aquí, pasada la mitad del siglo Gualdim Pais fundaría el Castillo, que serviría como punto estratégico de defensa y protección frente a los posibles intentos de reconquista musulmana del territorio. De hecho, Almanzor lo intentó en el 1190 y no consiguió «tomar» Tomar (perdón por el chascarrillo).

 

Este Castillo altamente fortificado tiene elementos que recuerdan a la Tierra Santa, con sus murallas en talud de tipo alambor (difíciles de escalar). Y, al igual que los templarios eran a la vez soldados y religiosos, cumplió durante muchos años la doble función de protección y convento (de ahí el binomio Castillo de Tomar-Convento de Cristo).

Con los años, la Orden del Temple caería a los infiernos, perseguidos, ajusticiados o desterrados, sus caballeros encontraron en Portugal un refugio. Apoyados por el rey (y con la excusa de la amenaza árabe al sur de la península), los templarios portugueses se transformaron en La Orden de Cristo (la portuguesa, que hay más del mismo nombre, somos poco originales…).

Esta «nueva orden» financiaría las expediciones y descubrimientos portugueses (de ahí la cruz en las carabelas) y volvió a crecer tanto con los años, que en 1551 se unió su título con el del rey de Portugal (lo hizo Joao III, el mismo que trasladó la Universidad definitivamente a Coímbra y que llevó el pao de ló hasta el Japón – no personalmente -).

Así que, como cabría de esperar, este «rinconcito» del centro de Portugal no es sólo un lugar estratégico en la historia de los templarios, sino también en la historia y arquitectura de Portugal. Y sí, es Patrimonio de la Humanidad.

Que ver en Tomar centro de Portugal

 

Si estás pensando en viajar a Tomar, seguro que ya has oído hablar de lo que hay dentro: los restos del castillo, los claustros, la rotunda (y la Charola) o la «ventana más bonita del mundo». Espectaculares para cualquiera que los vea así, sin explicación, pero más espectaculares si quien te los explica es un experto en templarios y en la arquitectura e historia de Portugal.

Pero no os voy a destripar las curiosidades demasiado, porque estoy convencida de que ya has incluído una visita al Castillo de Tomar y Convento de Cristo a tu lista de cosas que ver en Tomar (si es que no es lo único que pensabas ver allí…) Os dejo abajo el contacto de nuestro guía por los secretos del Convento de Cristo de Tomar, súper recomendado! y un par de imágenes para que os hagáis una idea (muy resumida) de la maravilla que es y por qué no te lo puedes perder.

Pero hay tres elementos que no forman parte de la visita, que sí formaban parte de los terrenos templarios y que, además, merecen (mucho) la pena.

El primero es la Iglesia de Santa María do Olival, algo alejada del Castillo (está muy cerca de la Judería y donde está enterrado, junto a otros templarios, el gran Maestre Templario Gualdim Pais, quien luchó mano a mano con el primer rey de Portugal y fundador del Convento de Cristo. (En esta visita no la pudimos visitar por el tema COVID, si tienes curiosidad por saber cómo lo están gestionando en Portugal, te lo cuento aquí).

El segundo son los Estaus, cerca de Santa María do Olival, junto al río. Construidos como alojamiento para nobles y trabajadores de la corte por orden del Infante D. Henrique (a quien D. Joao I, su padre, había designado para dirigir la Orden de Cristo.)

El tercero es la Mata Nacional dos Sete Montes, al pie del castillo. El que fue en su momento el espacio de producción hortícola y agrícula del convento, hoy acoge un jardín y un bosque con distintas rutas de senderismo. El lugar perfecto para descansar en un día de calor y reconectar. Y, escondido entre los árboles y cantos de pájaros, descubrir la «charolinha» un enigmático templete de piedra esculpido a imagen y semejanza de las torres-linterna del convento.

Mata Sete Montes Tomar

Truco: Casi en frente a la entrada a la mata nacional se encuentra la Oficina de Turismo. Además de por sus planos e ideas para recorrer Tomar, os recomiendo echar un vistazo a su decoración.

Truco 2: La Mata dos Sete Montes no es el único espacio verde de Tomar, os cuento otro en el entorno del río Nabão.

Dónde comer en Tomar

Para comer en Tomar, con vistas al río y en un ambiente local, yo te recomiendo el Bela Vista: deliciosa cocina tradicional portuguesa (como el cabrito, la vitela o las farófias), en una casa tradicional con una bonita terraza. Lo puedes reservar por en su web o llamando al teléfono +351249312870.

Y si lo que deseas es sumergirte algo más en la vida templaria, la Taverna Antiqua ofrece platos medievales reinterpretados (interesante crema de castaña y setas o el bacalao a la Mercader, entre otras) y con música medieval y un espectáculo (en portugués) bastante entretenido los viernes y sábados por la noche. Eso sí, la reserva es imprescindible porque debido al show tienen dos turnos fijos y se llena. Puedes reservar online en su web.

Donde comer en Tomar

Si vas a continuar hacia Leiría, Fátima Batalha o el Parque Natural Serras de Aire y Candeeiros, el Mosteiro do Leitao es un buen lugar para disfrutar del magnífico lechón típico del centro de Portugal, con su ensalada y un arroz meloso de setas que está para chuparse los dedos. En temporada alta van hasta autobuses a comer lechón, así que ¡reserva obligatoria! (en el link lo puedes hacer online).

Si vas a continuar hacia Almourol y Abrantes, Michelin recomienda el restaurante de Victor Felisberto y el Santa Isabel. Estaban en mi lista, pero no dio tiempo (hay muchísimo que ver en el centro de Portugal).

La judería de Tomar

No muy lejos de la Mata a pie (nada está muy lejos en Tomar para ir andando, con la excepción de la cuesta para subir al castillo y el acueducto), se encuentra la antigua judería de Tomar. Una calle estrecha en lo que antes era el guetto judío (llegó a tener portones que cerraban todas las noches) y que todavía hoy mantiene ese toque medieval a través de sus casas adornadas con flores y su pavimento de adoquines.

Además de que la calle ofrece una perspectiva muy interesante del Convento desde abajo, enmarcada entre las casas, no te pierdas los símbolos que marcan el pasado judío de sus habitantes. Como las marcas de oficios en los marcos de las puertas o las puertas de distintos anchos que daban acceso separado a tiendas y casas.

calle de la Judería Tomar

Truco: No la busques en el plano como calle de la judería ni como calle de la sinagoga (aunque aquí la llamen así), sino como la calle del doctor Joaquim Jacinto.

No te despistes al pasar por delante de la sinagoga. Este edificio del siglo XV es la sinagoga más antigua de toda la península ibérica construida originalmente para ser sinagoga. Y, aunque este pequeño cuadrado ha pasado por todo tipo de usos desde la expulsión de los judíos de Portugal (prisión, capilla, almacén…), sus paredes inmaculadas y la decoración única de sus columnas lo convierten en un lugar magnético.

 

Por cierto, es Monumento Nacional desde 1921 y Museo Luso-Hebraico Abraham Zacuto.

Truco: No te pierdas las cuatro columnas centrales (las 4 madres de Israel) y sus 12 arcos (cuyas ménsulas representan las 12 tribus de Israel). Y su peculiar sistema de amplificación acústica.

Truco 2: Pocos pasos más adelante, se encuentra el Mikvé (los baños de purificación), que hoy se pueden contemplar desde afuera.

Truco 3: En la misma calle, la casa-museo Lopes Graça rememora a uno de los grandes compositores portugueses del siglo XX.

El entorno de la Praça da República

Callejeando un poco desde la judería irás a dar a la plaza del ayuntamiento (la Praça da República), otro imprescindible de Tomar: por un lado un palacio renacentista, del otro, la iglesia de San Juan Bautista (manuelina con interior de gótico mendicante) y la torre de origen visigótico cristiano (octogonal). Y, en el centro Gualdim Pais, del quien ya os he hablado antes.

No te quedes en las fachadas (aunque en las fachadas también hay elementos muy interesantes, como los guardianes del paraíso en el pie de la torre del reloj o los símbolos de la Orden de Cristo por aquí y por allá) y entra en la iglesia para conocer la obra de Gregório Lopes (el principal representante del renacimiento portugués).

Por cierto, la iglesia es Monumento Nacional desde 1910.

 

A un lado, parte la calle de la «Corredoura», eje comercial del centro de Tomar y también el centro de las fiestas de la localidad. Aquí no te pierdas uno de los cafés centenarios de Portugal, el Café Paraíso, de decoración art decó (no es el único edificio de arquitectura única en la calle, fíjate bien) original y no por ello menos decadente (la terraza es top!)

Y tampoco pases de alto las pastelerías. En la conocida como Estrelas de Tomar han confeccionado un dulce típico a base de yema de huevo y azúcar llamado Beija-me Depressa (bésame deprisa) que, además de ser ideal para regalar a tu #crush, te ayudará a reponer fuerzas tras un día intenso de patear la ciudad.

Truco: En la Praça da República se encuentra la Taverna Antiqua, de la que os hablo en la sección de dónde comer en Tomar y que tiene también «espíritu templario»:

restaurante medieval portugal

Dónde dormir en Tomar

En esta ocasión nos alojamos en el Thomar Boutique, un pequeño hotel boutique súper céntrico y con decoración temática en cada planta (la mía estaba inspirada en los templarios!!!). Además de las habitaciones (cómodas y silenciosas), una terraza muy agradable con vistas al río y al centro histórico de Tomar en la que tomarse una sangría fresquita o un vino. Si vas en familia, tienen alguna habitación dúplex.

Si buscas una opción con piscina, el Hotel dos Templarios es un clásico. La Quinta da Alcaidaria-Mór, aunque no está en Tomar city, también me la recomendaron y mucho.

 

El entorno del río Nabão

Y llegando al final de la calle verás el río Nabão, fuente de riqueza de la región y uno de los motivos por los que probablemente se asentó aquí el Castillo de Tomar.

En el centro, la «Ponte Velha» o puente de D. Manuel I cuya línea arquitectónica romana se deja entrever pese a que ha sufrido distintas alteraciones con los años. Un puente que merece la pena cruzar por distintos motivos.

puente vieja de Tomar

¿El primero? Porque las vistas desde el otro lado son espectaculares, con el castillo en la cima y el casco antiguo debajo. El segundo, porque aquí se encuentra el Bela Vista, restaurante que os recomiendo en el punto de dónde comer. El tercero porque allí está el mercado y si eres como yo, te gustará ver los puestos de frutas y verduras. Y el cuarto, porque allí está otro de los lugares que no te puedes perder en Tomar: la capilla de Santa Iria.

Empezaré diciendo que Santa Iria es un nombre místico en Portugal, no sólo por la leyenda de Santa Iria, sino porque casi todos los lugares con este nombre están conectados con un suceso mágico. Santarem, la cueva de Iría. Pero es que además es la santa patrona de Tomar y que la leyenda tuvo lugar aquí allá por el siglo VII (o eso dicen).

En este lugar hubo un convento, el mismo que fue escenario del martirio de Santa Iria. Y de éste queda hoy sólo la capilla, renacentista por fuera y barroca por dentro, cuya visita debería ser obligatoria y que puede ser visitada con reserva (hablad con turismo o con vuestro guía de Tomar). Como nota, los azulejos son un ejemplo de cómo estaba antes decorada la catedral de Coimbra (hasta que Salazar los mandó quitar.)

capilla de Santa Iria Tomar

Truco: cada año el 20 de Octubre se celebra a santa Iria (por si te lo estás preguntando, nosotros la llamamos santa Irene de Portugal o Irene de Tancor) con una gran procesión que recorre Tomar y que para en el puente para tirar pétalos que bajan el río como ella (según cuenta la – bastante gore –  leyenda).

Truco 2: cada 4 años en julio recorre también estas calles la fiesta de los Tabuleiros, una de las más antiguas de Portugal. En esta celebración en honor al Espíritu Santo, las chicas se visten de blanco, adornan sus cabezas con una especie de sombrero de flores y llevan bandejas de pan. Esto dicho pronto, suena algo raro, pero la fiesta llena la localidad de flores y de curiosos y según me cuentan es digna de ver. ¿La próxima? En 2023.

Truco 3: Y ya que estamos hablando de fiestas (y de templarios), la ciudad se llena de templarios durante un fin de semana de Julio (puede cambiar de fecha, mejor confirmar).

También a este lado del puente, aunque se puede llegar allí por otros puentes, el parque del Mouchao, una interesante zona verde en la que el antigua rueda hidráulica de madera, es un icono de la ciudad.

Parque del Mouchao

Y, antes de cruzar el puente ala derecha (o a la izquierda si me has hecho caso y has cruzado para ver la capilla), vuelves hacia la judería, los Estaus y la Iglesia de Santa María del Olival, de los que ya os hablé antes. De camino, una foto obligada: los canales y el complejo cultural de la «Levada de Tomar».

Museo Levada Tomar

Creado originalmente como los «lagares del rey» para producir aceite de oliva y jabón (sí, los templarios y sus sucesores además de banqueros, guerreros y curas eran grandes emprendedores) por el infante D. Henrique (el mismo que creó los Estaus), se transformaron posteriormente en distintas fábricas que aprovechaban la fuerza del agua para generar energía, producir harinas o fundir hierro. Así Tomar se convertiría en la quinta ciudad de Portugal en tener electricidad urbana.

Hoy en día se pueden visitar algunos de los edificios, que el ayuntamiento ha ido transformando en museos y espacios culturales. Una perspectiva muy interesante de Tomar, que no te debes perder, aunque sólo sea por las vistas (y las exposiciones suelen ser interesantes).

Acueducto de los Pegoes ALtos

Con independencia de que esta obra fuese «felipista» (de Felipe I, nuestro Felipe II) y que en Portugal al monarca no le tienen (aún) en demasiada estima, este impresionante acueducto es visita curiosa y obligada por dos motivos: uno, porque su estructura de doble nivel en algunos tramos y sencilla en otros, con arcos de medio punto y arcos apuntados crea una impresionante perspectiva sobre el valle; y dos, porque se puede subir a las antiguas cisternas para obtener una perspectiva desde arriba que impresiona aún más.

acueducto de los Pegoes Altos Tomar

El acueducto en total mide 6 kilómetros y originalmente conducía el agua desde cuatro fuentes hasta el Convento de Cristo. Pero os recomiendo las siguientes coordenadas GPS: 39º36’30.7″N 8º26’20.9″W

Más ideas, Visitas y Actividades

En este viaje recorrimos tanto el Castillo/Convento como el centro de Tomar y su judería con Joao de Caminhos da Istoria y no puedo más que recomendarlos encarecidamente. No sólo por el gran nivel de conocimiento (Joao forma parte del comité de expertos que asesoran al Consejo Europeo en el desarrollo de la Ruta Cultural Europea de los Templarios, en la que ya están Tomar, Perugga, Troyes y Ponferrada), sino por lo amenas y llenas de curiosidades que son sus explicaciones. Se nota que le apasiona el tema y que le apasiona Tomar. En su web tienen varias opciones pero ahora mismo no se pueden reservar online. Afortunadamente, puedes llamar al +351 916 298 183 y te organiza una ruta a medida con entrada a los distintos sitios. Por cierto, la web está en portugués, pero habla español, así que por ahí sin problema.

¿Alternativas si no tienen disponibilidad? Sorprendentemente no encontré muchas, porque la mayoría de tours guidados en la zona se limitan a viajes desde Lisboa de un día (lo que me parece un horror), pero además tienes tres opciones:

No es lo único que puedes hacer, como te cuento en los restaurantes, el Taverna Antigua tiene una cena-espectáculo medieval que le dará un toque curioso a tu viaje. Y la agenda cultural de la ciudad es de lo más completa, desde música y exposiciones a cine al aire libre en verano, la puedes consultar en la web del ayuntamiento.

Además, las restricciones de aforo (y tiempo) los quitaron de nuestra lista, pero el Núcleo de Arte Contemporánea, el museo de las cerillas (Museu dos Fósforos en el claustro del Convento de San Francisco) y la Casa-Museo Lopes Graça (uno de los más reconocidos compositores portugueses, oriundo de Tomar) son otros tres elementos interesantes.

Os dejo un vídeo de youtube de una de las composiciones de Lopes Graça sobre texto de José Gomes Ferreira: Acordai.

Y qué ver cerca de Tomar

Pues Tomar tiene una ubicación privilegiada en el Centro de Portugal, así que tienes a menos de una hora en coche:

  • Los lugares Patrimonio de la Humanidad de Coimbra, Batalha y Alcobaça
  • El parque natural de las Sierras de Aire y Candeeiros, las huellas de los dinosaurios de Torres Novas y el parque sensorial Pia do Urso.
  • Las grutas/cuevas de Moinho Velho, Mira de Aire, Lapa, da Moeda… Y las playas fluviales de Alverangel y Montes (en la albufera de Castelo de Bode, uno de los mayores embalses de Portugal).
  • Más lugares templarios, como el castillo de Almourol y Dornes. Y los lugares santos de Fátima o el convento de Leiría.

Desafortunadamente, a la mayoría de ellos solo hay conexión en coche. Cierto es que para algunos, como Coimbra, puedes ir en tren o autobús, pero puedes tardar más de 2 horas para cubrir 80 kilómetros, así que no sé si es opción real. Eso sí, si se lo pides a las agencias y guías de la zona, probablemente también te lleven hasta estos lugares (y a algunos más).

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