Turismo sostenible

Cómo ser más sostenible si vas a volar en avión (en 12 consejos prácticos)

vuelos más sostenibles

Con todo esto de la pandemia del coronavirus, parece que le hemos dado un descanso a nuestros cielos y a una gran parte de la contaminación que, como viajeros, producimos a diario. Podríamos plantearnos si con el incremento de consumo de plásticos de un solo uso que se ha producido (entre las máscaras, guantes y demás elementos de protección) se ha compensado en algo esta parte, pero la realidad es que en unos meses muchos de nosotros nos encontraremos de nuevo a bordo de un avión y deberíamos plantearnos cómo hacerlo mejor.

Si has llegado aquí pensando que iba a hablar de lo malos que son los aviones, pues no. Soy realista, me apasiona viajar y soy consciente de mi huella carbono, ya sea para ir al pueblo de al lado en coche (sin opciones reales de transporte público) o para ir a la otra punta del mundo pero dejar de volar no es una opción en sí misma para mí. No al menos sin contexto (seamos sinceros, no tengo el tiempo ni el presupuesto para hacer una travesía a «las Américas» en barco, mucho menos a otros continentes) y ningún transporte es sostenible per se.

Así que, puesto que vamos a seguir volando… ¿cómo lo hacemos de manera más sostenible? Te dejo algunas ideas que puedes empezar a implementar desde ya (vale, desde tu próximo vuelo)

 

1. A ser posible, usa avión sólo en medio-largo radio (Vuelos de más de 2 horas) y en vuelos directos

Vale, esta no es una opción que esté siempre disponible y, aunque puedes compensar un vuelo de una hora en el centro de Europa con un tren de hora y media, para ir de Madrid a Galicia las 5 horas en tren no te las quita nadie (si es que no son más), con lo que pierdes la eficiencia (que no la eficacia).

Dicho esto, siempre que sea posible, si puedes sustituir un vuelo de corto radio por un tren u otro transporte más sostenible en un tiempo más o menos equivalente, mejor evitar el avión.

 

2. Vuela directa a tu destino

Y, siempre que sea posible (y no siempre lo es) son mejores los vuelos directos que los vuelos con escalas). ¿Por qué? Porque el avión, al igual que muchos otros medios de transporte, consume menos cuando están en el aire que al aterrizar y despegar. Así que, a mayor número de escalas, más contaminación que generas (una reflexión muy necesaria para vuelos a Asia, por ejemplo, aunque a veces sea inevitable).

Y si no hay vuelo directo, escoge la ruta más corta (suma las horas en vuelo y voilá!)

 

3. He dicho directa a tu destino

Sí, que es más barato volar a Treviso que al Marco Polo pero una vez llegas son 39 kilómetros por carretera en vez de 8.

Que sí, que es más barato volar a Stansted que a Heathrow, pero una vez llegas desde Heathrow son 50 minutos en metro a Covent Garden y hora y media desde Stansted (con varias combinaciones de transportes).

Que puede que te dé lo mismo esa media hora extra, pero no es muy eficiente llegar al aeropuerto que está más lejos si después le vas a tener que añadir transporte adicional (aunque sea transporte público). Y sí, tienes que añadir ese extra de transporte a la hora de calcular tu huella carbono.

 

4. Vuela cuando hay transporte público disponible

Ale, ya se han caído la mitad de los vuelos de Ryanair. Parece tontería, pero si al llegar vas a tener que pillar un taxi para tí sola o te tienen que llevar al aeropuerto porque a las 4 de la mañana no hay buses al aeropuerto desde tu casa, todos estos intentos por ser más sostenible pierden parte de su sentido.

Ojo, si nunca hay transporte público que te lleve, no digo nada. Pero si tienes transporte público, úsalo (y si tienes un transporte más eficiente, también, que después me venís con que si «mi primo tiene un Tesla» y no sé qué).

 

5. Escoge Volar en economy

Volar en clases económicas es más cansado, más incómodo, más barato y más eficiente. ¿Por qué? Porque el consumo diferencial de añadir a una persona a un vuelo que está programado, es muy inferior (pero muy inferior) al consumo del vuelo vacío. O dicho de otra forma, si el avión va a volar, es mejor que lo haga lleno, porque hay una parte de consumo que es imprescindible para volar y mejor repartir el consumo entre 100 que entre 10.

¿Y cómo se meten más personas en los aviones? Achuchando a los de economy (a los de primera normalmente les dan más espacio, con lo que sus asientos son menos eficientes).

Ojo, que esto suena al consuelo de los pobres, pero el cálculo es correcto. ¿Lo ideal? que las aerolíneas empezasen a recuperar el «orgullo de viajar» y en vez de apilar a los de Economy como cerdos al matadero y a los de Primera darles suites de lujo, buscar un equilibrio saludable para todos y eficiente económica y medioambientalmente.

Así que, aunque muy probablemente ya fueses a escoger la clase más barata, al menos sé consciente de que es mejor para el planeta (y no solo para tu bolsillo).

 

6. Vuela ligera de equipaje

No hes la primera vez que os hablo de cómo viajar más ligeros en el equipaje de mano, pero es que además de ayudar a ahorrar un par de euros en el billete, al reducir el peso de tu equipaje (sea facturado o de mano), se reduce la necesidad de fuel para mover el avión (es una de las razones por las que las low cost te cobran por llevarlo).

Además, no ibas a usar ni la mitad de lo que has metido en la maleta…

 

7. Da preferencia a las Aerolíneas más sostenibles y los aviones más eficientes

Sí, hay aerolíneas más concienciadas que otras, con rutas más cortas y aviones más eficientes y eso también impacta en tu huella carbono.

Por ejemplo, se calcula que un avión nuevo puede reducir la emisión de CO2 hasta un 25% frente a un avión viejo. ¿Cómo lo hacen? Desde usar menos fuel a mejor aerodinámica a materiales que exigen menor mantenimiento…

Vale, que no… que no te vas a poner a revisar el modelo del avión que te ofrece la aerolínea para escoger el vuelo (a veces te cambian el modelo último minuto), pero sí puedes tener en cuenta las aerolíneas que tienen un programa específico de sostenibilidad (KLM, Iberia, etc. tienen pero cada uno se involucra «a su manera»). La mejor forma de saber si la aerolínea que piensas usar lo tiene es buscar su nombre + sustainability después basta con revisar qué hacen y lo involucrados que están en ello.

Y/O guiarte por indicadores como el de Skyscanner y su «opción verde», que te indica cuáles son los vuelos con menores emisiones (lo calculan según la capacidad de asientos, tarifas disponibles y número de escalas). Tienes la opción verde al buscar un vuelo, en el filtro de vuelos (a la izquierda en el portátil, botón arriba en móviles) ««.

 

8. Compensa tu huella carbono

Cuando vuelas generas una huella carbono que es compensable. Es decir, que tu malgastas X recursos pero puedes invertir en contrarrestar ese efecto a largo plazo (y suele ser muy barato comparado con lo que te cuesta en sí el vuelo).

Hoy en día, hasta Ryanair te lo ofrece (sí, suena irónico que una aerolínea que es capaz de tener un vuelo volando media hora de más en el aire para no pagar un extra de horario al aeropuerto en el que aterriza todas las semanas tenga algo así, pero lo tiene). Aunque también lo puedes pagar tú invirtiendo en distintos proyectos locales.

Si lo quieres compensar por tu cuenta, puedes calcular tu impacto en webs como la de la CNCF australiana, en CeroCO2 (española, aunque sus proyectos están fuera de Europa) que te proponen además proyectos en los que compensar. O directamente hacer una donación equivalente a la que te propone la compañía aérea, a tu organización de referencia en el país o en el destino. Para que te hagas una idea la Finnair y la NEFCO (Nordic Environment Finance Corporation) han calculado una compensación de 2 euros para un vuelo de ida y vuelta en Europa y 6 euros en un trayecto intercontinental. ¡Te lo puedes permitir!

Si vas a comprar la compensación de huella carbono de la aerolínea, una cosa que hay que tener en cuenta es ¿en dónde o cómo lo compensan? Por ejemplo, hace poco me presentaron un proyecto de alquiler de casas en Alemania que compensaba la huella carbono de su proyecto plantando árboles en Madagascar (no, no tenían casas en Madagascar, ni propiedades ni ningún tipo de conexión directa allí) que es igual de raro (e ineficiente) que si cuando vuelas a Asia la aerolínea reforeste el Amazonas o si para un crucero en lugar de comprometerse a limpiar los océanos o invertir en las poblaciones locales que visitan, te digan que van a compensar patrocinando un proyecto de semillas.

Que no digo que salvar el Amazonas no sea loable, pero muchas veces vuelas a países con necesidades específicas y no se las está atendiendo porque suena más bonito decir que salvas ballenas, pandas o mariposas que una chinchilla que mantiene el ecosistema en equilibrio. Ojo con eso.

Y, si puedes ver los proyectos, en los de reforestación suele haber cosas del tipo «plantamos un árbol por tí», pero busca mejor proyectos que gestionen bosques, que planten a largo plazo y que lo que hacen permanezca (plantar sin mantener los bosques es tontería).

Ah, y puedes invertir en proyectos que no sean plantar un árbol, que no todo se compensa así, puede ser limpieza de océanos, etc. aunque sea más directo compensar CO2 con algo que «se lo come».

 

9. Evita los plásticos de un solo uso

Vale. Esto no es fácil. No es fácil porque casi todo lo que te dan en el avión va envuelto en plástico. Desde los cubiertos en la bandeja de comida a los cascos para que escuches música a la mantita o el vaso. Y sí, da igual si lo usas o no, pero muchos de estos plásticos (y los plásticos que contienen) se van a tirar.

Pero no todos. Por ejemplo:

  • Si llevas tus propios cascos (en lugar de usar los de la aerolínea, que son muy cutres), se guardarán para el siguiente pasajero o incluso para los siguientes vuelos, así que con solo usar los tuyos ya habrás ahorrado algo de desechos. Si además llevas unos que cancelen el ruido, me lo vas a agradecer y quien se suente a tu lado, también.
  • Si llevas un abrigo, pañuelo, almohada o similar en lugar de usar la típica «manta, almohada y antifaz» de la aerolínea, también se guardarán para el siguiente vuelo. Dáselos a la asistente de vuelo al inicio del vuelo para que lo guarde en lugar de enviarlo a lavar con todo lo demás.
  • Los cubiertos, los puedes sustituir por tus propios cubiertos de bambú. Vale que no todas las aerolíneas recogen los cubiertos si se lo pides, pero hay mucho personal de vuelo concienciado e intentarán retirarlos de tu bandeja antes de dártela si se lo dices.
  • Si tu bidón de agua lleva vaso, también puedes usar eso. Y si llevas tu propia bebida o consumes algo que sirvan de envase grande en lugar de las mini botellitas (que además de monas contaminan de lo lindo) punto extra.

 

10. Reduce tu basura y consumo de recursos a bordo

¿Periódico gratis? Mejor léelo en digital o usa una de las ciento de aplicaciones que te permiten leer artículos estando en modo avión (muchas aerolíneas además te dan acceso a prensa gratis a través del entretenimiento a bordo o la wifi).

¿Comida? Si no vas a comer, no pidas menú especial y avisa al auxiliar de vuelo más cercano a tu asiento de que por favor no te despierten ni te molesten para comer (y si estás despierta cuando repartan comida, no la recojas). Vale que se calienta la comida en el momento, pero si el personal del vuelo ve que no se está comiendo x comida, no la calienta toda (la comida del avión no se puede recalentar por motivos de seguridad y solo se puede servir en los 30 minutos posteriores a calentarla).

Y si vas a comer, mejor come lo que te sirven antes de comerte los snacks que llevas en el bolso o la mochila, da una rabia ver todas esas ensaladas (o carne) en las bandejas…

¿Labavos? Sé responsable con el consumo de agua en vuelo y con los residuos generados.

¿Aire/Luz/entretenimiento a bordo? Si te vas a dormir, apágalos. Consumen recursos, con lo que hacen que el avión gaste más. Es mucho más eficiente que lleves un ipod con música si lo necesitas para dormir que que te duermas con los Vengadores en la tele (sí, suena retro, pero consume menos y además los cambios de luz de la peli no te dejarán dormir bien.)

¿Cargar el móvil? Mejor cárgalo antes, normalmente los cables USB van lentos en el avión y requieren energía adicional que no es renovable, ni barata, ni eficiente.

 

11. Sé consciente de tus propios residuos y si no puedes separar, espera

Parece una tontería, pero ahora mismo todos deberíamos saber cómo hacerlo y mucha gente se olvida de separar sus propios residuos en cuanto se sube a un avión. Bolsas de patatas, refrescos, chocolatinas, el envoltorio de la revista de turno, monodosis de gotas para los ojos… si lo vas a consumir al menos intenta separar para que se pueda reciclar lo reciclable.

Separar residuos no siempre es una opción viable en el avión. Si llevabas algo que hay que separar (envases, plásticos, medicamentos…) y tu aerolínea no te ofrece la opción, guárdalo hasta llegar a tu destino y separa según la regulación local.

 

12. Lleva la documentación en digital

Los pasaportes no los vas a poder llevar en digital, pero hace ya mucho que puedes llevar la tarjeta de embarque en el móvil. Es más, en algunas aerolíneas es obligatorio llevar el embarque en formato digital para ahorrar en papel.

Además, puedes llevar más documentación para tu viaje en el móvil (reservas de hotel, entradas de atracciones, etc.) pero también libros, material de lectura, revistas…

 

Descubre más formas de hacer tu viaje más sostenible y revisa los consejos para viajar mejor en avión.

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