trucos y consejos viajeros

Trucos para viajar en otras divisas (o dónde conseguir moneda extranjera o pagar en otras divisas sin pagar comisiones desorbitadas)

trucos Cambio de divisas para viajar

Recuerdo cuando era pequeña y salir de viaje implicaba viajar con dólares, cheques de viaje o que mi padre se fuese al banco para solicitar alguna divisa «rara», unas cuantas semanas antes de cada viaje. Era mucho antes del euro y cruzar Europa implicaba todo tipo de monedas y billetes que no cabían en la cartera. Hoy en día, los cheques de viaje ya casi no se usan, viajar en dólares es una tontería (o al menos tan tontería como viajar con euros) y las comisiones de cambio de los bancos son… ¿excesivas? ¿exageradas? ponle tú el adjetivo.

Vale, que sí, que con la tarjeta de crédito (o débito), ya hay mucha gente que ni se plantea llevar divisa extranjera, pero ¿es lo más eficiente? Yo creo que no. Ni siquiera es lo más práctico si te van a cobrar un cambio irreal, tienes que estar buscando un cajero o una casa de cambio para pagar el autobús en el aeropuerto o tomar un café.

Y, aunque la mayoría tenemos un «cuñao» que lo sabe todo sobre el tema, sigo oyendo tanta tontería y viendo cómo la gente paga de más sin necesidad, que me he decidido a hacer mi propia guía con trucos para viajar en otras divisas. Espero que os sirva de ayuda para que en el próximo viaje en el que vayais a usar divisas «raras», e incluso si no son tan raras, lo hagáis con todo el conocimiento de causa.

Estas son todas las opciones que deberías tener en cuenta si tienes que «cambiar» divisas para tu próximo viaje:

A. Las comisiones por usar tarjetas de crédito/déibto al pagar en el extranjero

Las tarjetas son algo que se ha impregnado en nuestras vidas hasta niveles tan absurdos como llegar a pagar el pan con la tarjeta de crédito (en donde te dejen, que como lo intentes en la panadería de mi barrio te dan con la barra de pan en la cabeza). Así que, ¿deberías llevártelas de viaje? ¡Por supuesto!

Pero aunque siempre está bien que las lleves para lo que pueda pasar, es importante tener en cuenta que:

  1. .- Te las pueden robar, las puedes perder y se las puede tragar el cajero (por eso está bien llevar más de una y/o más opciones)
  2. .- En muchos sitios no admiten pago con tarjeta o directamente no las admiten. En Japón, por ejemplo, muchos estrella Michelín y BibGourmand solo permiten pago en efectivo al medio día.
  3. .- En algunos países no se admiten todas las tarjetas de pago o no todos los cajeros permiten retirar moneda con tarjetas extranjeras (Cuba, Japón, Irán….) y si la tarjeta es «americana» pues peor.

Pero, como aquí de lo que estamos hablando es de viajar en términos generales y la mayoría de países sí se puede usar la tarjeta, pues lo importante es saber qué comisiones nos van a cobrar (y cómo evitarlas). Estas son las principales comisiones y «gastos» que nos puede cobrar el banco en nuestros viajes:

  • Comisión por sacar dinero

Como ya habrás deducido, es la comisión que nos cobra nuestro banco por sacar dinero en un cajero o ATM. En algunos casos los bancos te regalan la comisión por retirada de efectivo en cualquier lugar del mundo (la Abanca NX te permite sacar 5 veces al mes gratis, en todo el mundo, en teoría)  o te dan gratis hasta una determinada cantidad en efectivo (Revolut o Bnext por ejemplo), pero normalmente en cuanto sales de España te empiezan a cobrar.

Puede ser una cuota fija ó una fija + una parte variable. Esto lo tienes que revisar con tu banco (y la tarjeta que tienes con ellos, que no todas aplican las mismas condiciones). Eso sí, ten en cuenta que además de la comisión de tu banco, el propio cajero te puede cobrar una comisión. Te lo pondrá en la pantalla antes de aceptar la operación y podrás cancelar la operación e irte a otro banco (o asumirla). Algunos bancos las asumen (pocos) pero lo normal es que te la tragues tú. Tenlo en cuenta.

  • Comisión por cambio de divisas

Si pagas en Euros, te ahorras esta comisión, pero para el resto de casos hay dos situaciones: que pagues en moneda local y tu banco te aplique su tipo de cambio y te cobre encima de eso una comisión por pagar en otra moneda «o» que pagues en tu moneda y el banco del establecimiento te aplique el cambio de moneda y su propia comisión (y tu banco no te aplique nada). Si crees que tu tarjeta ofrece mejores tipos de cambio y comisión, escoge siempre moneda local al pagar, así te aseguras que te apliquen esa (pero no te librarás de pagar la comisión por cambio de divisas de tu banco, si la tiene).

Esta comisión está en España en torno al 2-3% para la banca tradicional, pero en algunas tarjetas no existe esta comisión o solo la aplican a partir de una cantidad. (sigue leyendo para conocer algunas tarjetas que no te la cobran).

  • Tipo de Cambio

Vale, en sí no es una comisión, pero va a condicionar qué escojas, porque no es lo mismo que te cobren lo más cercano al tipo interbancario/tipo de cambio oficial a que te apliquen un tipo de cambio propio o le añadan una comisión extra (la de arriba de cambio de divisas).

Por ejemplo, BBVA, Santander o La Caixa aplican un tipo de cambio propio por día. En Revolut, sin embargo, te aplican un tipo de cambio dinámico igual al interbancario (con la excepción de dos divisas: el baht tailandés y la grivna ucraniana, que tienen un recargo) y en Bnext te aplican el tipo de cambio de Visa.

b. Tarjetas para viajeros

Si vuelas (poco o mucho) seguro que te han ofrecido una tarjeta «para viajeros» en algún momento. Wizink, American Express, hasta Iberia tienen tarjetas que en teoría ofrecen comisiones súper ventajosas. Estas tarjetas están muy bien si te acumulan millas para seguir ahorrando en tus viajes (y volar casi gratis) pero yo no te voy a hablar de esas, sino que voy a ir un poco más allá porque no siempre están al alcance de la mano ni son ventajosas en las cosas del día a día (Intenta pagar algo en Galicia con una AmEx o de darte de alta siendo autónomo y me cuentas…)

Así que, ¿cuáles son las tarjetas mejor pensadas para viajeros? Hay muchas opciones: Verse, N26, Ferratum… que son específicamente tarjetas de débito «sin comisiones de cambio». Y si tienes una cuenta EVO (6 recibos domiciliados no son para mí y me dice Fer que ni siquiera así te libras de todas las comisiones) o menos de 34 años y Abanca, las EVO inteligente y la Abanca NX también son buenas para viajar.

Pero las que yo uso son: Bnext, Revolut y la de mi banco. Os cuento las por qué (o para qué) uso cada una:

  • Tarjeta BNEXT

La tarjeta Bnext es una prepago perfecta para un uso más o menos diario. Tiene base en España, con lo que tiene algunas ventajas, como que te devuelvan las comisiones de los cajeros de aquí, 3 veces al mes, además de las del extranjero (también 3 al mes). Y está pensada para ser una tarjeta sencilla de usar, así que lo que hacen es aplicar el tipo de cambio VIsa automáticamente y devolverte las comisiones dentro de sus límites.

¿Qué compras algo o pagas en un restaurante/hotel/loquesea en una divisa que no sea euro? te aplican el tipo de cambio oficial de Visa, hasta un máximo de 2.000€ al mes (a partir de ese límite te cobran una comisión del 1,5% sobre lo que exceda). ¿Y en cajeros? Pues que en los primeros 500€/mes tampoco te cobran comisiones de cambio.

Para nuevos usuarios, tienen una promo en este enlace (desde el móvil) a la app store de tu teléfono con la que si cargas 25€ te envían la tarjeta gratis y al activar la tarjeta (aunque no gastes nada en meses) te ingresan 5€ de regalo. Ten el DNI a mano, porque para darte de alta lo vas a tener que escanear con el móvil (con la app, si no te funciona el servicio técnico te puede ayudar directamente contactando a través de la app).

  • Revolut

La Revolut no es española (es inglesa, aunque está preparada para el tema Brexit) que te aplica el tipo de cambio interbancario hasta un gasto de 6.000€ y retiradas en cajeros hasta 200€ al mes. Pero puedes seguir usándola, pagando un pequeño recargo (del 0,5% para los pagos y del 2% para los cajeros) ó contratando un plan «premium», que además tiene otros beneficios. Vamos, que tiene más dinero sin comisión para pagar y menos para retirar que la Bnext.

Además, como puedes ver en tiempo real cómo evoluciona el cambio de divisa e ir cambiando divisas antes de tu viaje, la app tira de ese fondo, así que puedes ir guardando una hucha para tu viaje, ya sea para no sobrepasar el límite de cambio mensual o incluso para ir cambiando dinero cuando está más barato y ahorrar un poquitillo en tu viaje.

Puedes darte de alta en Revolut a través del formulario de su web  (mejor con el móvil para activar la cuenta, que es gratis y ves cómo funciona). No te bonifican nada al darte de alta, pero tiene algunas ventajas muy chulas como que puedes tener más de una tarjeta física asociada (y una tarjeta virtual), que viene muy bien por si te la roban o por si quieres dársela a tu madre si viajáis juntas y ella no quiere andar viendo en el móvil los pagos (por ejemplo). Y puedes enviar transferencias gratuitas al extranjero directamente desde la app.

  • La de mi banco

La de mi banco es la de cualquier banco en realidad. La uso para aquellos casos en que Revolut y Bnext no van. ¿Por qué? Porque hay sitios como los peajes en las que no las puedes usar y, como nunca se sabe si te vas a quedar sin cambio, pues allá va (además de que es una buena forma de recargar las Bnext y Revolut si hace falta durante el viaje).

BNEX vs REvolut ¿qué es mejor?

Como comprenderás, además de las ventajas que te pongo arriba que son las que a mí me parecen más potentes, tanto la Bnext como las Revolut, tienen distintos pros y contras que hacen que para unos sea mejor una y para otros la otra.

Te cuento más ventajas (y algunos inconvenientes) en la Comparativa entre Bnext y Revolut, con tabla comparativa y todo, por si no quieres leer todo el detalle, que como siempre me he enrrollado de lo lindo.

C. Bancos y Casas de Cambio

Que sí, que si Apple Pay y las tarjetas son lo más cómodo del mundo aquí y en la China Popular. Pero llegas a la China Popular, a Japón o al centro de Londres y te encuentras con que el restaurante que te recomendaron, la tienda de sellos o el bus no admiten pago digital. Vale, no hace falta irse tan lejos, en Madrid no puedes pagar con tarjeta en La Bola (el mejor cocido madrileño según yo), en el Rastro ni en el Autobús Exprés que te lleva del aeropuerto al centro.

Así que, aunque solo sea por esas pequeñas cosas, conviene que lleves algo de moneda local en la cartera durante tu viaje.

Pero ¿dónde es mejor cambiar moneda? Pues donde te ofrezcan un precio de venta mayor y lo más próxima posible al tipo de cambio medio del mercado (el que vas a encontrar buscando en Google y que sería la tasa ideal pero que solo se aplican entre sí los bancos).

Te cuento los pros y los contras de cada opción:

  • Cambiar en tu banco

¿Por qué es bueno cambiar dinero en nuestro banco? Pues porque son una garantía y si tu banco no «se cuela» con el tipo de cambio o con la comisión, suele merecer la pena. Además, lo puedes solicitar contra tu saldo del banco, con lo que no tienes que llevar mucho dinero encima cuando lo vas a cambiar, ni en la mochila al aeropuerto. Y, y esto es de lo mejor, en algunos casos si no llegas a usar toda el dinero en el extranjero, te lo recompran.

¿Los contras? Pues la mayoría solo trabajan las divisas más populares y para las otras o tardan mucho en conseguirlas o directamente no las ofrecen. Además, normalmente cobran comisiones por gestión (en torno a un 3%) y ofrecen tipos de cambio menos favorables que algunas tarjetas e incluso de las casas de cambio. Incluso con las divisas más comunes, es frecuente tener que esperar para que te entreguen el dinero (hasta diez o quince días según el banco y la divisa).

Además, hay bancos que no ofrecen este servicio directamente, sino que lo hacen a través de un tercero, como ING que lo subcontrata a Global Exchange, así que por ahí tampoco es que ganes mucho.

  • Cambiar en un banco del país que visitas

Los pros y los contras son los mismos que cambiar en un banco de otro país, solo que allí no tienes cuenta, probablemente no hablen castellano (ni inglés) y que se pueden negar a cambiarte moneda (porque no operen con ella o porque tengan políticas de solo cambiar a clientes o a residentes en el país).

  • Cambiar en el aeropuerto

Esta es probablemente opción más utilizada (y recomendada, aunque después verás que es un sin sentido). Pero ¿por qué? Pues porque nos encanta dejar las cosas para el último minuto y las casas de cambio ahí están, siempre abiertas, en la zona de embarque del aeropuerto de salida y en la llegada de nuestro destino. Hay incluso foros de viajes donde se recomiendan las mejores de cada aeropuerto, según lo que ha cambiado la gente en esa semana (o en su último viaje, como si el tipo de cambio no cambiase continuamente.)

Así que, ¿merece la pena cambiar dinero en el aeropuerto? Pues normalmente no. Entre las colas de espera, las comisiones por gestión (a veces no hay, pero mejor pregunta antes de aceptar el cambio) y tipos de cambio desfavorables (que hay que pagar los costes de alquilar ese espacio «premium» en el aeropuerto…), al final pagas hasta un más que con otros servicios. Vale, que si lo que vas a cambiar son 100€ pues a lo mejor no te quita más que un par de cafés, pero en algunos destinos es el equivalente a un menú completo.)

¿Y los pros? Pues que suelen tener casi todo tipo de divisas (y que si usas la del aeropuerto de destino, siempre tienen la que necesitas). Además de que no hace falta planificar, porque por el aeropuerto ya ibas a pasar.

  • Cambiar en una casa de cambio en España

Las casas de cambio en España están controladas por el Banco de España, mucho más si venden y compran billetes, que es lo que nos interesa. Por eso hacen que te identifiques cuando vas y te ponen un máximo de moneda que puedes cambiar (salvo que seas Amancio Ortega, no te va a afectar demasiado, que solo quieres dinero cambiado para las cosas básicas, no para pagar seis meses de viaje ni para alquilar un helicóptero que te lleve a tu hotel).

¿Ventajas? Que si buscas una moneda rara la suelen tener (al menos más que los bancos) y que si están en sitios muy transitados por turistas el cambio suele ser bueno. Además, al pedir divisas, también te dejan pagar con tarjeta de crédito en muchas de ellas (que puede estar bien si no quieres ir cargando 600€ por el centro de Madrid).

¿Desventajas? Que si no hay competencia, puedes pagar de más. Además, no es la primera vez que dan billetes obsoletos (si la divisa es poco común, por ejemplo, o si hay varias monedas de curso legal como las «libras escocesas» e «irlandesas» que te den las que menos te convienen).

Otra cosa buena es que algunas de las que operan en España han empezado a trabajar online y puedes ver qué precio te ofrecen y compararlas con tu banco, el precio en Google o XE Converter en cualquier momento. E incluso encargarlas para que te las envíen a casa o para recogerlas en la oficina que mejor te convenga.

  • Cambiar en una casa de cambio en el destino

A mí me da bastante pereza andar buscando casas de cambio y comparando cuál tiene el mejor cambio, así que suelo descartarlas. Que suela haber gente esperando y que en algunas zonas del mundo sean menos seguras que el banco  (ya me han contado de todo, desde sitios en los que te entregan billetes falsos a otros en los que el ambiente a la salida es «raruno»), pues no soy súper fan fan.

¿Ventajas? Que la competencia es grande y suelen ofrecer precios (muy) competitivos en algunos casos. Ah, y que los precios van fluctuando según evoluciona el día o el mercado. Si llevas una moneda «fuerte» tipo Euro o Dólar, pueden ser una buena opción en viajes cortos.

¿Desventajas? La seguridad, sobre todo en viajes largos. Y que si están en sitios muy transitados por los turistas y no hay competencia, puedes pagar de más. Bueno, y que a veces también «cuelan» billetes obsoletos o si hay varias monedas de curso legal como las «libras escocesas» e «irlandesas» que te den las que menos te convienen para viajar.

Ojo, que depende de cada país, que en países en que están controladas por el gobierno, el cambio está fijado de antemano y estos «riesgos» se reducen o desaparecen.

  • Cambiar en el hotel

Cambiar en el hotel era una de las cosas que más me recomendaron en mi viaje a Túnez. El Dinar tunecino era una de esas monedas difíciles de conseguir en España y no íbamos a tener tiempo para buscar casas de cambio, así que muchos lo hicieron así. ¿Es mala opción? Pues no, en la recepción de los hoteles suelen indicar si ofrecen el servicio y a qué precio. No suele ser el mejor precio, pero a veces es la única que hay a mano y te evitas tener que buscar una casa de cambio abierta y comparar precios.

Opción plus: pedir moneda online y que te la envíen a casa (o para recoger en sus oficinas)

Ya os contaba antes, que en algunos bancos puedes solicitar moneda extranjera para que te lo envíen a casa. Esto también lo hacen las casas de cambio como RiaCurrencyExchange o GlobalExchange, que tienen los precios de divisa en sus webs (con lo que también puedes comparar el tipo de cambio que te ofrecen, al momento de pedirlo).

¿Que por qué es opción plus? Porque suelen ofrecer mejor tipo de cambio que tu banco, tienen (casi) todas las divisas y en casos como el de Ria, además puedes recogerlo en alguna de sus tiendas en Madrid, Barcelona, Costa del Sol…

O te lo envían en 48 horas (dos días laborables) a tu casa/hotel. Eso sí, si no compras más de 500 euros te cobran los gastos de envío, y ahí ya no es competitivo.

*Ojo, no todas las «oficinas» Ria cambian divisas, solo 14 que están en Madrid, Barcelona, Valencia, Palma de Mallorca y Málaga. Hay muchos puntos Ria en toda España, pero no cambian divisas. Por eso es tan interesante que te las envíen a casa. Peeeero, si vives en algunas de esas ciudades, puedes recogerlo en tienda y pagarlo con tarjeta allí mismo.

¿Compensa? Yo acabo de usar el de Ria para mi último viaje y el tipo de cambio era menos ventajoso que en mi Revolut o Bnext (casi un 10% más caro), pero como os recomiendo más abjajo, necesitaba llevar algo de dinero en efectivo y era una divisa algo «rara». La tasa de cambio era igual que la de Ria + una comisión del 3% y en las demás casas de cambio el precio era peor. En resumen: era la opción mejor en precio y no dependía de andar buscando un cajero sin comisión en el aeropuerto (que últimamente son raros de ver como los Unicornios).

Y, nota 2: también puedes usar Ria si viajas a España o quieres deshacerte de los billetes que te sobraron, marcando recogida en Madrid o entrega en tu hotel (solo que tienes que asegurarte de que el hotel recoja paquetes.)

Una alternativa es GlobalExchange, que es el que usan Bnext o ING como servicio para envío de divisas, pero en mi caso estaba igual de precio que Ria y solo me admitían envío postal (no me daba tiempo a estar pendiente del cartero.) ;-)

D. Todas las opciones ordenadas por Precio

E. Todas las opciones ordenadas por Disponiblidad

Comparando las opciones por tiempo que tienes que esperar o la antelación con la que tienes que pedir la moneda

Y si lo que quieres es conseguir una moneda rara:

  • Aeropuerto, hotel, Casas de Cambio del destino: inmediato
  • Operaciones en cajero con tarjetas tradicionales, Revolut o Bnext: inmediato (en el destino)
  • Ria (enviado a tu casa): 48 horas si tienen la divisa
  • Bancos: no disponible

F. Trucos extra para viajar en otras divisas

  1. .- Investiga antes de viajar al país si usan más pago con tarjeta o dinero al contado. Por ejemplo, en Japón nuestro alojamiento en Tsumago sólo admitia pago al contado y muchos restaurantes igual
  2. .- Investiga antes de viajar si alguna de tus tarjetas no va a funcionar. Por ejemplo, las tarjetas americanas no funcionan en Cuba y en Japón muchos cajeros no admiten tarjetas extranjeras para sacar dinero (aunque para pagar no hay problema).
  3. .- Cuenta con que puedes necesitar dinero en efectivo para las conexiones (por ejemplo, para comprar una chocolatina o tomar un café antes de tu siguiente vuelo) y al llegar, para pagar el transporte hasta tu hotel. Así que, si puedes, lleva algo de dinero cambiado.
  4. .- Revisa si tu tarjeta funcionará en el extranjero. En ING, por ejemplo, tienes que activarlo en la web si sales de Europa, pero en otros bancos a veces está activo por defecto o hay que contactar con ellos para desactivar el bloqueo.
  5. .- Pide divisas extranjeras con tiempo según tu opción (revisa las que obtienes más rápido, por orden)
  6. .- No dependas de una única tarjeta para todo. Las de crédito te harán falta para alquilar coches y garantizar reservas de hotel en algunos hoteles, las Bnext y Revolut pueden fallar en sitios con TPV offline, y llevar todo el dinero cambiado no es recomendable por seguridad. Así que si puedes llevar una combinación de todo (o entre los distintos que viajéis juntos si es que viajas con compañía) pues mucho mejor.
  7. .- Pregunta en tu banco las comisiones que te pueden aplicar por pagar en el extranjero y/o cambiar divisas, por si finalmente tienes que usar las tarjetas «de siempre»
  8. .- Si cambias divisas acuérdate de la opción de recompra que te comentaba en la sección con consejos para obtener moneda extranera en bancos y casas de cambio.
  9. .- Investiga dónde vas a tener wifi o datos para tener actualizadas siempre tus tarjetas Revolut y Bnext si decides utilizarlas (las tarjetas funcionan aunque tú no tengas datos, simplemente que hasta que no te conectes no se actualizarán los saldos en la app).
  10. .- Siempre que puedas, usa a) las divisas que tengas cambiadas b) las tarjetas y sólo después saca dinero (o cambia euros a la divisa del país). Pero controla si hay límites en los pagos sin comisiones (o con las mejores comisiones) en la tarjeta.
  11. .- Si pagas con tarjeta, escoge siempre pagar en moneda local, el cambio que aplica tu tarjeta suele ser mejor que la del TPV (y además no sabes qué comisión le añade). Lo mismo aplica si sacas dinero del cajero.

Ah! y revisa los límites de tus tarjetas de crédito/débito de siempre, porque mucha gente tiene puestos límites bajos y termina quedándose bloqueado hasta que se conecta a la web del banco.

Photo by Christine Roy on Unsplash

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