Descubriendo Aveiro (o por qué 4 horas NO te van a llegar para visitar la mal llamada “Venecia Portuguesa”)

Imprescindibles de Aveiro

Contaros a estas alturas que Aveiro tiene canales y que por esos canales pasan unos barcos pintorescos que parecen góndolas, y que por eso a alguien le dio por decir que era la “Venecia Portuguesa”, creando unas expectativas bastante alejadas de la realidad del destino, debería ser anecdótico.

Es más, sería totalmente innecesario si no fuese porque todavía hoy muchos agentes de viajes y tours nos “venden” una versión mini de Amsterdam o Venecia, con cientos de puentes y canales por todos lados. Y, no solo es que Aveiro no es así, sino que tiene mucho más que ofrecer y la gran mayoría de viajeros se lo pierde.

Para mi última visita a Aveiro pregunté en redes qué no me debería perder en Aveiro y me contasteis muchos imprescindibles que yo no tenía bajo el radar. Mis amigos portugueses también me retaron a descubrir algunos rincones más. Así que he recogido el guante y os traigo una lista completita para que no tengais excusa para haceros una escapada de verdad a Aveiro: estos son mis imprescindibles de Aveiro:

viaje en barco moliceiro aveiro

1.- Viajecito en moliçeiro o mercantel

Si tu idea de descubrir Aveiro es viajar en uno de esos barquitos pintorescos por los canales. ¡Qué narices! hazlo. Puede que no haya nada romántico en recorrer los canales urbanos junto a una horda de guiris o pasar una hora y pico con tus vecinos del quinto (españoles aquí, muchos) y que el hecho de que los barcos van motorizados le quite ese no-se-que-qué-se-yo, pero es sin duda uno de los imprescindibles más clásicos y hasta yo lo he hecho.

Eso sí, si quieres ser todo un pro, escoge tu barco por la “ordinariez” más curiosa que veas (una de las características de los moliçeiros, además de la punta curvada, es que están decorados por escenas “verdes” y juegos de palabras más o menos evidentes.) O cambia el típico moliçeiro por un mercantel, una barcaza clásica también pero que, en vez de algas, solía transportar sal.

En el último punto te cuento una alternativa más interesante para navegar por la ría de Aveiro 😉

que ver en Aveiro

2.- Ir de compras por Aveiro

Otra de las cosas que solemos hacer los españoles en Aveiro es ir de compras. No, no tiene mucho sentido a primera vista, pero está en esta lista por dos o tres justificaciones de verdad verdadera:

Aveiro tiene un centro comercial enorme (el Forum Aveiro) al lado de los canales. Que puedes ir de compras, claro que sí, pero si vas a visitar Aveiro el último domingo de este mes, la zona se llena de un gran mercado de antigüedades (en Diciembre es el domingo anterior al 25) que merece bien la pena y le da un rollo distinto a la zona.

Y el segundo sábado de cada mes (y en fiestas especiales) tienes también un mercado de artesanías, segunda mano y cosas raras. Más pequeño pero con alguna que otra cosa curiosa.

Además, tienes un buen mercado de verduras junto al centro comercial y el gran Mercado do Peixe, toda una visita obligada aunque no vayas a comprar pescado.

ovos moles Aveiro

Y puedes comprar una de esas cosas híper adictivas: los ovos moles (huevos blandos). Una oblea con formas curiosas, rellena de yema de huevo cocida con mucho azúcar y cocida a baja temperatura. Vamos, dulce de convento (las claras las usaban para atusar las cofias de las monjas que vivían en los conventos de la zona) de los típicos típicos y con denominación de origen protegida (fue el primer dulce conventual portugués en conseguirlo).

 

Dónde dormir en Aveiro

En este viaje me alojé en el Hotel As Américas, muy cerca de la estación de tren, a sólo 7 minutos andando de los famosos canales, y con parking exterior e interior, lo que es un plus para los que esteis haciendo un roadtrip por Portugal. La habitación grande de las que ya casi no se encuentran (el hotel ha sido renovado recientemente, además, así que súper cómodo) y el desayuno es en el edificio Art Nouveau anexo al hotel, uno de los edificios emblemáticos de este estilo en toda Europa.

Como extra, deciros que tienen un punto de recogida de las bicicletas gratuitas de la ciudad de Aveiro, así que si preferís moveros en bicicleta por Aveiro, también es una opción fantástica. Y casi en frente, la mejor pizzería de la ciudad (por si en algún momento os cansáis del pescado fresco, las ostras y los ovos moles 😉 )

hotel as americas aveiro

3.- Adentrarse en la ciudad para perseguir el art-nouveau

¿Qué tiene en común Aveiro con Barcelona, Bruselas, Budapest, Glasgow, Helsinki o La Habana? Pues un estilo arquitectónico del siglo pasado con un cierto encanto decadente que atrae a curiosos de todos los puntos del planeta. Como curiosidad, el modernismo en Aveiro se diferencia del resto porque los motivos curvilíneos de inspiración natural utilizan aquí los típicos azulejos.

Así que, no te fijes sólo en los adoquines y en los canales, adéntrate en Aveiro en busca de los edificios más emblemáticos, como el del Hotel As Américas, la casa do Major Pessoa o el Edificio de la Cooperativa Agrícola. Hay una ruta por toda la ciudad (pide el plano en la oficina de turismo o haz una visita guiada), hay placas por toda la ciudad que te ayudarán a descubrir los edificios más representativos.

También puedes descubrir más secretos de la “arte nova” en el museo que hay al lado de la Oficina de Turismo y el Mercado de Pescado.

placas museo arte modernista aveiro

4.- Conectar con el pasado monástico de la ciudad

Hoy en día en Aveiro no encontrarás ni monjas, ni monjes (bueno, algún que otro cura sí que hay) pero durante la Edad Media y hasta el siglo XVIII más o menos, aquí se asentaron grandes conventos e incluso vino a residir a uno de ellos la infanta doña Joana (Santa Joana, hija de Afonso V.)

Los conventos dieron lugar a uno de los iconos turísticos de Aveiro: los ovos moles, pero también fueron el origen de un importante arte sacro que se puede visitar en la parte alta de la ciudad: el Museo de Arte Sacro y la Catedral de Aveiro.

Pero, con todo lo que tiene la ciudad en sí ¿merece la pena meterse en un museo? Hay muchas razones para hacerlo, entre ellas, el túmulo de mármol del siglo XVII donde teóricamente descansa la infanta, o el propio convento en el que se encuentra el museo. Además, hay una entrada con descuento que te da acceso al Museo de Aveiro y el de Arte Nova, junto con otros museos de la ciudad, que está muy bien (se compra en los propios museos).

Además, justo al lado se encuentra otro importante monumento nacional: el crucero de S. Domingos. Os dejo un mini vídeo de la zona y de la Catedral de Aveiro:

Y, si lo que quereis es encomendaros a un santo, el santo local es San Gonçalinho. Dicen que es un santo con un buen sentido del humor al que pedir fertilidad o un marido (¡qué manía con casarse!). Hay hasta un licor en su honor (verde en plan leprechaun) y las cintas de la amistad (las del puente de la amistad, foto más abajo) también van bendecidas por este santo.

Se le festeja durante 5 días, pero la fiesta principal consiste en tirar “cavacas” (un tipo de dulce) como ofrendas al santo, desde lo alto de la capilla. Del otro lado, muchos fieles intentan pillarlas al vuelo, dicen que trae buena suerte (como si que te caigan dulces del cielo no fuese suerte suficiente). La fiesta es el 10 de Enero.

5.- Ver el lado más creativo de Aveiro

Aveiro son azulejos y modernismo, gastronomía típica y paisajes marineros, pero también tiene una cara muy creativa. Desde la cercana fábrica de Vista Alegre en Íllhavo a la cerveza artesanal de salicornia que destilan los chicos de Armazém da Alfándega, pasando por un gran número de piezas de arte urbana que se encuentran por toda la ciudad.

¿Mis favoritas? El mural del interior del Armazém que pintó António Conceição o el que te pongo abajo, obra de Kest (en el arco do Comercio). Hubo también un Vhils, en la zona de la estación, que se hizo muy famoso en redes hace unos 6 años, aunque yo no lo localicé (puede ser torpeza mía).

 

graffiti aveiro

 

6.- Descubrir los secretos de sus callejuelas empedradas

Ya os he hablado de los museos, del modernismo e incluso del street art, pero no tiene sentido venir a Aveiro y no caminar por las calles empedradas del casco antiguo del Bairro da Beira-Mar.

Visitar el Mercado do Peixe (antigua lonja de Aveiro, hoy mitad restaurante y mitad mercado tradicional), el puente de Carcavelos con el escudo de la ciudad,  la iglesia de la Misericordia, la de la Vera Cruz o la capilla de S. Gonçalinho (de gran devoción en la ciudad) son básicos. El puente de los lazos de la amistad o el edificio de capitanía, antiguo molino de mareas y las esculturas de las salinheiras y marnotos (los antiguos trabajadores de las salinas) otros a añadir a tu lista.

Nosotros recorrimos el centro de Aveiro y el siguiente punto de esta lista de la mano de Tiago, de Crazy Bacalhau. Estos chicos hacen visitas a medida (vamos, que las adaptan a lo que te interese más) en portugués, inglés y español, y son de lo más majo.

puente lazos amizade aveiro

7.- Probar la gastronomía local

Sí, es como la tercera vez que os hablo de los ovos moles, pero no es lo único que deberíais probar en Aveiro. Además del típico bacalao portugués (aquí algunos restaurantes están tan especializados que sólo sirven este pescado), se crían unas magníficas ostras y es posible probar multitud de pescados diferentes.

El Pao de Ló de la cercana Ovar es también todo un must, las almejas vienen fresquísimas de muy cerca y, si lo que quereis es probar algo de comida callejera, las tripas son todo un clásico moderno.

 

almejas al ajo aveiro

Dónde comer en Aveiro

Hay una oferta enorme en Aveiro, desde el famosísimo Salpuente a las “tripas” (una especie de creppe rellena), pero nosotros comimos (y muy bien) en:

  • Armazem da Alfándega, en el largo do Rossio. Un sitio pequeño pero singular, desde la comida a la cerveza (ya os hablé de ella antes, hecha con salicornia, esa planta que crece en la ría y que sustituye de forma natural la sal). Diseño, cocina a la vista y gente joven que trabaja con producto local para darle una vuelta a las recetas de toda la vida.
  • Restaurante Quatro Nos, en el Cais dos Botirões, a dos pasos del Mercado do Peixe. Quizás el más pintoresco (y con las mejores vistas), pero que no os engañe lo turístico de la ubicación, nosotros comimos una carne a la brasa y unas almejas fantásticas.
  • Porta 36, en frente del Mercado do Peixe. Ya me lo habían recomendado antes con especial mención del Pao de Lo de Ovar (gran recomendación, por cierto) y no defraudó. Ostras gratinadas, cocina moderna (en mi caso un curry impecable pero el atún tenía también pintaza.

 

visita a las salinas de aveiro

7.- Probar la sal de Aveiro directamente en las salinas

La sal ha sido uno de los grandes motores económicos de la ciudad y, a lo largo y ancho de la ría de Aveiro, llegó a haber unas 400 salinas. Hoy en día solo quedan en funcionamiento 9 salinas, de las que se extrae el producto en uno de los paisajes más pintorescos de la ciudad.

El espacio de Marina da Troncalhada ha sido convertido en un “eco-museu” (entrada gratuita), un interesante punto en el que hacer fotos, avistar algunas aves pintorescas de las que buscan refugio en la ría, descubrir cómo era la economía local cuando los hombres “labraban” la sal y las mujeres cargaban kilos y kilos en la cabeza,, y ver la entrada de los canales urbanos a la ría (aquí se ubicaba antes la lonja original).

Hay también una piscina de Cale do Oiro con lodos de arcilla en la que te puedes bañar (recomendadas para problemas de piel), a un lado del eco-museu. Y puedes comprar sal (y flor de sal ¿sabías que antes se les daba a los pobres?) muy, pero que muy barata.

Os dejo un mini vídeo de las salinas que se pueden visitar, a un paso del centro (los moliçeiros pasan por delante todo el rato 😉 ).

8.- Tomar el sol, con estilo, en Costa Nova

La playa de Barra y su faro son un clásico para los que se aventuran a descubrir Aveiro con más calma. Buena playa, numerosos bares y restaurantes (y bastante tráfico en verano). Pero si lo que os va es la fotografía y los lugares pintorescos, Costa Nova tiene en sus casas a rayas todo un reclamo turístico de primer nivel.

Además, me cuentan que se puede comer muy bien por allí y la playa es todo un favorito local.

las casas de Costa Nova Aveiro

9.- Caminar por los Passadiços

Los nuevos passadiços de Aveiro (no confundir con los passadiços del Paiva, que también merecen la pena pero están en el interior) son una magnífica excusa para estirar las piernas tras un buen festín de productos locales. Miden 7 kilómetros y medio (lineal) y bordean parte de la ría, desde el antiguo Cais de Sao Roque hasta Vilarinho (también se pueden hacer en bicicleta) por unas pasarelas de madera en las que a primera y última hora del día se concentran locales, runners y curiosos para ver unas magníficas puestas de sol (o amaneceres, claro).

El paseo cuenta, además, con numerosas zonas de descanso y casetas de avistamiento de aves, junto con frases y expresiones típicas de Aveiro. Eso sí, llevad protección solar en invierno o verano, el reflejo del agua y los casi-eternos cielos despejados de la zona lo hacen imprescindible.

senderismo Aveiro pasadizos

10.- Navegar por los caminos secretos de la ría de Aveiro

Aunque ya lo habréis visto desde los pasadizos y muchos de los moliçeiros e incluso algunos botes tipo “ferry” que te llevan a Barra, Costa Nova y San Jacinto, te permiten ver un poco (un poco de lejos) los recovecos de la ría de Aveiro, si realmente quieres descubrir esta maravilla natural, tienes que ir en algo más pequeño (y ya de paso, más sostenible).

El motivo no es otro que, aunque las mareas altas oculten el fondo, aquí debajo siguen estando las cerca de 400 salinas que anteriormente estaban en explotación y es tan fácil dar con un muro como avistar aves raras (sí, Aveiro es un paraíso para los birdwatchers, especialmente su ría).

Aquí lo más recomendable (que sea la única opción no es excusa), es subirse a bordo de un barco de energía solar 100%, diseñado en Portugal y ganador de numerosos premios de diseño sostenible, llamado Sterna. Este barquito (caben hasta 10 personas) ya famoso entre los amantes de las aves, puede navegar hasta 170 kilómetros de rutas navegables, incluso en zonas en las que solo hay 70 centímetros de agua y sin hacer ningún ruido.

esteiros ria de Aveiro navegable

Gabriel, el patrón, es además un profundo amante de la ría, por lo que te llevará, dependiendo de lo que querais ver, hasta las antiguas casas de las salinas, los arrozales o los muros en los que las golondrinas construyen sus casas. Desde los canales de agua dulce a los de agua salada, pasando por los campos de arroz, los sitios donde crecen la salicornia y la gramata blanca o en busca de los flamencos y la garza roja.

Además, lo puedes reservar desde un mínimo de 2 personas (25€ por persona para un recorrido de 2 horas, 20€ persona si son más de 2), siempre que el tiempo acompañe.

¿No te parece suficiente atractivo ver pájaros? Eso es porque no has visto los flamencos arrancarse a volar. Pero, además, no te puedes perder curiosidades como las casas que salpican aquí y allá la ría con sus diseños peculiares y casi flotando en islotes imposibles (que solo se explican porque aquí debajo siguen estando las antiguas salinas). O los muros llenos de nidos de golondrinas, o las plantas que aquí sustituyen a la sal, como la salicornia, o…

navegar por la ria de Aveiro

golondrinas nidos en paredes avistamiento aves portugal

Gramata blanca sustituto sal

 

Cerca de Aveiro

Además de Costa Nova y el parque natural de San Jacinto, tienes a un paso Oporto (aunque eso seguro que ya lo sabías). Entre Oporto, Aveiro y Viseu, tienes además, las Montanhas Mágicas.

Si te gustan los paisajes del Duero, con sus cascadas, viñedos y las formaciones rocosas imposibles, te recomiendo que veas los 12 imprescindibles cerca de Oporto que todavía no conoces. Y si lo que te gustan son los paisajes de alta montaña, el senderismo y las aguas termales, te recomiendo esta ruta para desconectar de verdad, a un paso de Aveiro.

Y, no te olvides de revisar cómo moverte en tren por Portugal o cómo funcionan las autovías y autopistas (con todos los consejos para pagar si te has olvidado de pagar…)

Ah! y os he ido dejando más vídeos de que hacer y qué ver en Aveiro en Trazers.com

 

About

Este artículo tiene su origen en una invitación de Gabriel de Sterna Boat Tours a descubrir la biodiversidad de la ría de Aveiro a bordo de su barco sostenible. Como siempre, aquí encontrarás mi experiencia y opinión real sobre los lugares que visito y los servicios que pruebo por el mundo, sin tonterías ni contenidos acordados. Si no, sería un publirreportaje y, francamente, no hago de eso ? 

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