Viaje de un día: Calzada del Gigante y Belfast desde Dublín (y algunas ideas para organizar tu viaje a Irlanda)

excursión a Belfast y Calzada del Gigante

Cuando preparaba mi viaje a Killarney en Irlanda para la conferencia TBEX, reservé un par de días para explorar el país desde Dublín. En parte porque mi vuelo llegaba directamente a allí (sorprendentemente hay un vuelo directo desde Vigo con Ryanair…) y en parte porque, aunque ya conocía Dublín, es una ciudad que me encanta.

No pensaba alquilar coche (aunque me guste un roadtrip como un caramelo a un niño, viajar sola en un coche cuando existen otras opciones no es cosa de viajero responsable…) Así que cuando los chicos de Irlanda en Español me propusieron que les acompañara en una de sus excursiones de un día desde Dublín, ni me lo pensé.

¿El destino? Calzada del Gigante y Belfast ¡en un día!

No sé si alguna vez habrás visto un mapa de Irlanda, pero de Dublín a Belfast hay unos 170 kilómetros y llegar hasta la Calzada del Gigante son otros 100 kilómetros más (redondeando, kilómetro arriba, kilómetro abajo), así que tocaba madrugar (no nos engañemos, 8 de la mañana no es madrugar mucho) y aprovisionarse de víveres para el camino.

Parecía que no habían puesto las calles todavía cuando nos encontramos en O’Connell Street. Empezaba a medio llover (lo del clima irlandés es digno de mención, ya lo veréis) y Salvador, quien nos guiaría durante el viaje, nos dio la bienvenida y empezó el viaje contándonos algunos de los secretos del Dublín que íbamos dejando atrás.

El autobús llevaba a un grupo nada homogéneo: Aparte de mí, venían a unos padres argentinos que estaban visitando a su hijo en Dublín, un grupo de amigos asturianos que estaban recorriendo el país, un par de matrimonios de la edad de mis padres por primera vez en Irlanda… Vamos, que ese día rebajaba la media de edad, aunque no demasiado (sí, me hago mayor).

Como curiosidad, os diré que Irlanda nunca fue invadida por los romanos, aunque sí llegaron hasta aquí (se les pudrían los pies y eran más bien bajitos frente a los “demonios” celtas irlandeses de metro ochenta de estatura). Esta y muchas más anécdotas sobre la historia de Irlanda fueron acompañando nuestro viaje: vikingos, paganismo, el famoso libro de Kells, las invasiones inglesas y Enrique VIII… hasta llegar a la historia más reciente, sobre todo porque nuestro punto final era precisamente Belfast.

Pero primero…

Rocas Volcánicas Calzada del Gigante

La famosa Calzada

Nuestra primera parada fue la conocida como la Calzada del Gigante (o Giant’s Causeway), patrimonio natural de la UNESCO y una de esas postales que todos tenemos en la cabeza cuando pensamos en Irlanda.

La “calzada” es en realidad un parque natural en la bahía en que las rocas basálticas de una antigua caldera volcánica (más de 60 millones de años) parecen talladas con forma de prisma (no, lo de arriba no lo ha tallado el hombre).

La leyenda cuenta que esta “calzada” era en realidad una plataforma que el gran guerrero celta (y gigante) Finn McCool construye para luchar con otro guerrero, de quien dicen que es más fuerte y alto que él. El irlandés, que no puede creer que haya otro más grande, decide retarle y se dedica a insultarlo de costa a costa (en días despejados se puede ver Escocia a la derecha y a la izquierda Donnegal). Y así un día tras otro… hasta que un día, ve una figura enorme que se acerca y se da cuenta de su error: en realidad el escocés sí es mucho más grande.

Huye a su casa y se lo cuenta a su mujer, quien le dice que se desnude y se meta en un cesto de patatas que hay en la casa. Al cabo de un rato, el escocés llega hasta la casa de Finn McCool y pregunta por él. La mujer le dice que lo envió al bosque a por leña y que entre a tomar un té. Al entrar ve la cesta y unos pies gigantescos que salen de ella. La mujer le mira y le dice que es su bebé de 8 meses. Lo que hace dudar al gigante escocés, quien imaginando el tamaño del padre al ver el del hijo, pone una excusa y se va.

Sólo que al marchar hacia Escocia de nuevo decide destrozar la plataforma y, así, evitar todo enfrentamiento con el famoso gigante Finn McCool.

Senderismo Calzada del Gigante

Qué ver en la Calzada del Gigante

La parada en la Calzada del gigante es de unas 2 horas (en el programa ponía hora y media, pero yo agradecí la media hora extra para poder tomarme un chocolate caliente tras luchar contra los elementos.)

Entrar en la Calzada es gratis y se hace perfectamente a pie. Hay unos autobuses que te llevan hasta la playa desde el Centro de Interpretación (visitar el centro o hacer un tour guiado sí es de pago) y de vuelta, que cuestan 1.30€ aproximadamente. Tras 3 horas sentada en el autobús yo agradecí el paseo (y las vistas).

Acceso a la calzada del Gigante Irlanda

paisajes calzada del gigante IRlanda

Al llegar, abajo, la primera parada son las rocas en la playa. Ciertamente impresiona, aunque hay bastante gente y cuesta hacer una foto sin que salga nadie por allí, lo que hace que siempre haya alguien que se aventure hacia las olas, como este señor con bastón que os compartía en G+ y en Twitter.

Sí, aquí es cuando se puso a llover.

Columnas de la Giant's Causeway Irlanda

Pero como la costa es para valientes, lo mejor es seguir el camino de tierra y cruzar las “puertas” (los de la foto van al revés, ya se había puesto a llover con más ganas…) donde hace unos 10 años creyeron ver al gigante aparecer (en un vídeo tipo Cuarto Milenio).

El camino abre una ruta de senderismo que sube hasta lo alto de la montaña, donde se pueden ver una especie de estalactitas a las que llaman “el órgano” y, en días buenos, hasta la isla de Man. La ruta es muy interesante porque aquí hay menos gente, pero sigue estando llena de columnas con forma de prisma y el paisaje es espectacular! Claro que el clima tiene que acompañar y, como acompaña a ratos…

el organo calzada del gigante

Desde la foto de la playa hasta la foto del órgano, que veis arriba, llovió, salió el sol, hizo viento, dejó de hacerlo y hasta vimos un arco iris. Por cierto, el sendero que se medio ve en la foto es el del “pastor” unos 170 escalones por el acantilado que te llevan a unas vistas impresionantes sobre la playa y a unos campos híper bucólicos con ovejitas pastando y casitas al fondo.

No os los comparto porque consideré más importante agarrarme a un poste y no salir volando por el camino. Quizás (sólo quizás) esta es la razón por la que la mayoría de la gente no sube por aquí y se da la vuelta para volver a subir al autobús que te lleva al centro de interpretación… Eso o que salieron volando y yo no me crucé a ninguno.

Una alternativa (lo descubrí después) es volver al centro de interpretación y subir a esta zona a través de su tejado (se puede caminar por encima) y hacer esto al revés, sin pisar los escalones de la muerte…

¿Me merecía un chocolate calentito o no? Yo creo que sí. Me lo tomé en frente del centro de Interpretación, en un sitio que se llama The Nook, donde puedes pagar con tarjeta y también te lo ponen para llevar (con nubes de azúcar y todo.)

Siguiente parada: Belfast

De Belfast sólo diré que le debo una segunda visita. En nuestro camino de vuelta hacia la capital del norte, Salvador nos fue contando algunos de los hechos más destacados de las revueltas Irlandesas y de los orígenes del conflicto (allá por aquellos tiempos en que Enrique VIII decidió divorciarse a lo bestia e ir matando esposas y creando religiones…)

Hicimos una visita en autobús, pasando por los sitios emblemáticos, desde el muro de la paz, los murales políticos de los barrios católicos y protestantes hasta el Titanic (el museo, no el barco). Llovía de nuevo, cosa que se puede observar también en las fotos de los murales:

Murales de Belfast

Pinturas murales Belfast Irlanda

Belfast murales dondeBelfast murales donde firman los turistas firman los turistas

El último (que no pega ni con cola dentro del estilo de los otros) es un mural donde firman los turistas, con mensajes de paz, de amor o de lo que sea (por ahí hay un par en contra de Trump, la gente es rara…) Una forma curiosa de aportar un grano de arena a la historia reciente de Irlanda.

Me dió pena no pararme en los murales más tiempo, ya sabéis lo que me gusta a mí una pieza de arte urbano… pero me lo apunto para la próxima vez. Salvador nos comentó que hay antiguos combatientes (de ambos frentes) que ahora organizan visitas guiadas a estas zonas explicando el conflicto. Ya está en mi lista.

Y tras este recorrido, volvimos al ayuntamiento de Belfast, donde tras una hora y media de tiempo libre el grupo regresaría a Dublín y yo proseguiría mi viaje por Irlanda.

Os diré de Belfast que me generó una sensación rara. No rara de miedo, sino rara de pena. Por extraño que parezca ya me había olvidado del enfrentamiento en Irlanda del Norte. Ver los muros altos que separan unos barrios de otros, oír que todavía hoy no se pueden cruzar por la noche en coche, ver a guardias armados hasta los dientes, me devolvió a otra realidad.

Necesito más tiempo para explorar esta parte de la historia de Europa, de mi historia.

Cosas a tener en cuenta para planificar tu viaje

  • En el Norte de Irlanda se usa la libra esterlina y en Dublín el Euro. Normalmente te recomiendan no cambiar libras en Belfast, sino usar la tarjeta de crédito allí (que te aplica el cambio del día, normalmente) y si tienes libras pedir que te den el cambio en libra esterlina y no en libra irlandesa. Si coleccionas monedas, lleva un par de libras (seguro que conoces a alguien que te puede prestar 20 libras que se le hayan quedado por ahí), son un poco diferentes las que te dan con el cambio.

 

  • La mayor parte de la gente sale de Dublín y vuelve en el día. Supongo que es más fácil, pero no sé si es lo más responsable. El autobús de Irlanda en Español que hace esta ruta tiene sitio para maletas, así que yo aprovecharía estas excursiones para ir de Dublín a Belfast y después me quedaría a dormir en Belfast para poder disfrutar de un poco más de tiempo en la ciudad, visitar el museo del Titanic, el ayuntamiento, etc. Te ahorras la paliza de otras 2-3 horas de autobús de vuelta y, además, hay muchos sitios interesantes en Irlanda del Norte que también merece la pena ver.

 

  • En la Calzada del Gigante hay un par de bares/restaurantes muy cerca del Centro de Interpretación, como el The Nook que te comentaba antes. También hay café y tienda en el centro de Interpretación, pero reconozco que no entré, no me daba tiempo (dicen que tiene unas artesanías a-lu-ci-nan-tes, pero aquí hablo de oídas).

 

  • Aunque casi todo el mundo vuela a Dublín y pueda parecer más fácil moverse desde allí, casi todas las ciudades de Dublín tienen un servicio de bus al aeropuerto, incluso de noche. Por si te apetece explorar con mayor libertad y ahorrarte la última noche de hotel (aunque las horas son intempestivas.)

 

  • Y, ya por último, la wifi. El autobús lleva wifi, pero como la mayoría llevaréis datos en el móvil gracias a la Unión Europea, probablemente no lo usarás. ¿Ventajas? Que te puedes conectar gratis. ¿Desventajas? Además de las de siempre, pues que en medio de la campiña inglesa no hay datos y aunque el bus tenga wifi irá tan lento que te comerá la batería. No es un problema del wifi del bus, es un problema de que en el campo no hay antenas. Lleva baterías extra para el móvil o, simplemente, desconecta y disfruta del paisaje.

 

Bueno, espero que os haya gustado y que os animéis a hacer este viaje. Ya me contaréis qué tal y si hay ideas interesantes para una segunda visita a Belfast también me lo podéis poner en comentarios 🙂

Excursión de un día desde Dublín: Calzada del Gigante y Belfast

About

Este artículo tiene su origen en una invitación de los chicos de Irlanda en Español a conocer su proyecto y los viajes que hacen desde Dublín a lo largo y ancho de la isla de Irlanda (sí, por ambos países), totalmente en español y con guía. Como siempre, aquí encontrarás mi experiencia y opinión real sobre los viajes que hago y los servicios que pruebo por el mundo. Cualquier duda me dices en los comentarios 😉 

Port Relacionados

% Comentarios (2)

¡Hola Leti!

Nos ha gustado tanto tu post, que este mes lo hemos incluido en nuestra sección de “blogs que inspiran a viajar”.

Abrazos.

¿Dudas? ¿Preguntas? ¿Correcciones? No te cortes, cuéntamelo aquí en los comentarios

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: